Redacción Canal Abierto | El lunes las calles de la ciudad de Buenos Aires serán escenario de la respuesta que los trabajadores del Estado, docentes públicos y privados darán a la ofensiva del gobierno nacional por flexibilizar sus condiciones de empleo.

Será sólo la cabecera de un desfile de trabajadores que el martes se dirigirá al Ministerio de la Producción -convocados por la CGT, las dos CTA y organizaciones sociales- y el miércoles a Plaza de Mayo, en ocasión del Día Internacional de la Mujer Trabajadora.

Desde las 10 del lunes, la Asociación Trabajadores del Estado se movilizará a la sede del Ministerio de Trabajo de la Nación, en el marco del paro nacional de 48 horas que llevará adelante, contra el techo salarial del 18% que intenta imponer el Ejecutivo.

Su titular, Hugo Godoy, encabezó hoy una conferencia de prensa para ratificar la medida que será protagonizada, asimismo, por los profesionales de la Salud de FESPROSA y el resto de los gremios de la CTA Autónoma, que convoca a una jornada nacional de lucha.

El Secretario Adjunto de la central, Ricardo Peidró, anunció en la conferencia de prensa organizada en la sede de ATE, que las medidas de fuerza se sustentan, también, en el experimento patronal por renegociar convenios colectivos en perjuicio de los trabajadores.

“El ajuste que está llevando adelante el gobierno no sólo se expresa en los compañeros estatales, sino también en los trabajadores del ámbito privado. El sector que me toca representar como Secretario General de AAPM, cuyo patrón es la industria farmacéutica, no ha querido firmar la paritaria 2016 si nosotros no aceptamos un convenio a la baja”, denunció Peidró.

Desde la sede de la cartera laboral, los trabajadores de ATE marcharán al Palacio Pizzurno, sede del Ministerio de Educación, para acompañar la concentración de las cinco organizaciones que representan nacionalmente a los docentes: Ctera, Sadop, UDA, CEA y Amet.

Estos gremios también convocan a un paro de 48 horas para lunes y martes contra el rechazo del gobierno a convocarlos a una paritaria nacional. Desde 2006, esta instancia fija un piso salarial para todos los docentes argentinos, haciendo lo más real posible el axioma constitucional “a igual tarea, igual remuneración”.

El paro docente está motivado, asimismo, en las propuestas salariales que han realizado las provincias. Si bien la mayoría espera como referencia la adoptada por la gobernadora María Eugenia Vidal, Alicia Kirchner en Santa Cruz esbozó, por ejemplo, un magro 15% de incremento.

La madre de todas las batallas, entonces, vuelve a ser la provincia de Buenos Aires. Hoy por la mañana, en una reunión en la sede del Ministerio de Trabajo en La Plata, el gobierno mantuvo su propuesta de ajustar el salario docente a la inflación, sin reconocer la pérdida de poder adquisitivo de 2016, evaluada en 10 puntos porcentuales.

Además, propuso un aumento no remunerativo de $800, sujeto a que los docentes levanten la medida de fuerza convocada por los gremios a nivel nacional. Ante la lógica negativa de los trabajadores bonaerenses, el ministerio de trabajo de Vidal dictó la conciliación obligatoria.

A la salida de la reunión, el titular de SUTEBA, Roberto Baradel, aclaró: “el Ministerio de Trabajo bonaerense no tiene autoridad para dictaminar la medida porque la huelga es nacional”.

¿Intenta el gobierno de Vidal judicializar una negociación política? ¿Multará a los gremios que ejerzan su derecho a huelga? ¿Hasta dónde llegará la fuerza de su estrangulamiento? Las protestas de trabajadores condicionarán la pulseada.