Redacción Canal Abierto | La audiencia pública que se realizó el viernes fue un formalismo. Según los entendidos, desde fines del año pasado los aumentos al gas ya están previstos hasta fines de 2019, cuando el Gobierno planea quitar por completo el subsidio estatal al servicio.

El ministro de Energía, Juan José Aranguren, ratificó en la audiencia que el plan es reducir el subsidio desde el 1º de abril y que el nuevo cuadro tarifario todavía no está definido. Pero, en busca de generar “tranquilidad”, afirmó que habrá un tope de 300% para los hogares con facturas superiores a los 250 pesos, y de 500% para las empresas.

El anuncio se da a poco de que se conocieran los datos del INDEC, que arrojaron una inflación acumulada de 3,8% para el primer bimestre del año. Y también luego de que el presidente Mauricio Macri fijara metas inflacionarias del 17% para 2017 y “un objetivo para 2019 de menos de 5% de inflación”, en la apertura de sesiones ordinarias del Congreso, el 1º de este mes. Cómo se espera bajar los precios con suba de tarifas es, por ahora, un misterio.

Los aumentos que se vienen

La quita de subsidios bajará en proporción a la suba del precio del gas en boca de pozo, que el ministro anunció del 22,5% entre abril y octubre.

En lo que refiere a las distribuidoras, el aumento todavía no se definió pero las empresas pidieron una recomposición de hasta un 71%. La suba en sus márgenes de ganancia -que se traduce en un fuerte aumento del cargo fijo para el consumidor- se trasladará a las boletas en tres tramos: abril, noviembre y en abril de 2018.

Como sus dichos estuvieron lejos de tranquilizar, en declaraciones radiales Aranguren aclaró que los valores promedios se conocerán a fin de mes y que “van a estar en el orden del 30 a 40%”, aunque entidades de consumidores estiman que el incremento promedio estará muy por encima de esas cifras.

Defensa de Usuarios y Consumidores, por ejemplo, calculó que los aumentos podrían ser del orden del 150% sobre las boletas con aumento de octubre pasado.

Estas subas se dan el marco de una depresión del consumo que, según datos de la consultora Scentia que se acaban de conocer, se contrajo en febrero un 6,6% en relación al mismo mes del año anterior y no se prevén mejoras para marzo.

Antes de la audiencia pública de septiembre de 2016, el Estado nacional subsidiaba un 81% del costo del gas. Desde octubre, redujo esa subvención al 50%. “Desde abril, habrá una reducción gradual de ese subsidio de 5% para todo el país, desde 50 a 45%, con excepción de la Patagonia, Malargüe (Mendoza) y la Puna, donde la baja será de tres puntos, de 81 a 78%”, detalló Aranguren en la audiencia.