Por Diego Leonoff | Mientras Gendarmería desalojaba con represión un corte en la Autopista Panamericana, en paralelo el Presidente Mauricio Macri encabezaba la apertura del Foro Económico Mundial (FEM) para América Latina-Caribe que se lleva a cabo en Puerto Madero, Buenos Aires.

La simultaneidad entre el paro nacional impulsado por las centrales sindicales y el “Davos” regional es un síntoma de un presente con dos argentinas disímiles. Por un lado, la de un Gobierno mayormente integrado por CEOs que entiende la conquista de capitales multinacionales como el norte de sus políticas económicas, y por otro la de una mayoría trabajadora y del pequeño empresariado, en ambos casos ahogados por el ajuste y la recesión (en 2016 el PBI cayó 2,3%).

“Avanzando hacia la cuarta Revolución Industrial para la Inclusión en América Latina” es el pomposo lema del encuentro que reúne a los principales gerentes de multinacionales con presencia en la región, que por cierto es una de las más desiguales del mundo.

Un informe de Oxfam revela que en el periodo 2013-2014, en Latinoamérica es donde más ha crecido el número de ricos que acumulan más de mil millones de dólares: hay 38% más multimillonarios. Y si bien la propia ONG mostró en 2016 que el 1% de la población controla más del 50% de la riqueza del planeta, no hay otra región del mundo donde se profundice de forma tan acelerada la desigualdad.

“América Latina experimenta transformaciones políticas, avanza en sus reformas estructurales y enfrenta retos en materia económica, debiendo hacer ajustes que promuevan la estabilidad y el crecimiento”, expresaba semanas atrás la Directora para América Latina del FEM, Marisol Argueta Barillas. Esta abogada salvadoreña fue Ministra de Relaciones Exteriores durante el Gobierno del por el entonces presidente Elías Antonio Saca, de origen empresario y corte neoliberal que mantuvo muy buenos vínculos con Washington durante su mandato. Saca hoy se encuentra encarcelado por una causa que lo acusa de desviar más de US$246 millones de fondos de Casa Presidencial a cuentas personales.

La simpatía y el cortejo de este Gobierno para con los capitales internacionales (y viceversa) se hace carne en este Foro. Hoy temprano, el propio Klaus Schwab, líder y fundador del FEM, realizó un guiño a la administración Cambiemos al asegurar que “Macri es una inspiración para el resto del mundo”.

 

En la calle, una realidad paralela

Hoy todas las centrales sindicales y las organizaciones sociales paralizan la Argentina con diferencias de método: Mientras la CGT, la CTA de los Trabajadores y algunas organizaciones sociales resolvieron no movilizar, la CTA Autónoma y algunas comisiones internas salieron a ocupar la calle.

De esta manera, las principales ciudades del país se vieron paralizadas, como el caso de Buenos Aires, donde se registran protestas en Puente Pueyrredón, Puente La Noria, General Paz y Constituyentes, Acceso Oeste, Panamericana y ruta 197, y el Obelisco.

Durante su discurso en la apertura del Foro, Mauricio Macri no sólo no se sinceró respecto del delicado presente en materia social que vive la Argentina -y que en parte se explica por las políticas adoptadas por su administración-, sino más bien lo contrario. “Qué bueno que estamos hoy acá, trabajando”, lanzó hoy el Presidente ante magnates y banqueros en el Hilton Center de Puerto Madero. Un gesto provocador.

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