Redacción Canal Abierto | El secretario general de la UOCRA Gerardo Martínez acordó con las cámaras empresariales un aumento del 21% en dos cuotas no acumulativas con cláusula gatillo. La primera, sobre el salario de abril, representa un 11% de incremento o su equivalente a $1100 para un sueldo inicial. La segunda, en julio, terminará por elevar el apercibimiento de los trabajadores de la construcción a $11.300.

Muy disconformes quedaron los afiliados al SITRAIC, el sindicato adversario al conducido por el ex integrante del Batallón 601 de Inteligencia. “El aumento ni siquiera cubre la canasta básica anunciada esta semana por el INDEC en $14.090”, manifiesta a Canal Abierto Marcelo Mache, Secretario de Acción Social del gremio.

Durante los próximos días, el Ministerio de Trabajo homologará el pacto afín a la estrategia oficialista de congelar la economía con altas tasas de interés y paritarias lo más cercanas a la meta inflacionaria del 17%. Un porcentaje que las consultoras privadas ya estiman en no menos del 25%.

Otros sindicalistas de los denominados gordos, como Martínez, también sellaron sin quejas acuerdos amigables con el gobierno nacional. Cavalieri, de Comercio, y Lingieri, de Aguas Sanitarias, lo hicieron por un 20%. Es probable que Andrés Rodríguez, de UPCN, siga los pasos de los dialoguistas.

Martínez de la UOCRA, durante su romance con Cristina Kirchner

Martínez, incluso, condujo a su gremio a rubricar una alianza con el gobierno, anunciada días antes del paro general del 6 de abril, similar a la de petroleros, el SMATA y los textiles. Garantizó paz social y el aumento en la productividad del trabajo para la construcción de 100 mil viviendas.

“Las viviendas son chinas y lo único que haremos en la Argentina será ensamblarlas. Es decir, acapararán muy poca mano de obra”, denuncia Mache del SITRAIC. “La productividad a la que hace referencia el acuerdo tiene que ver, para nosotros, con flexibilizar condiciones de empleo, como por ejemplo, eliminando las horas extras”.

Según el dirigente, el gobierno colaboraría a cambio en la purga de las seccionales más descompuestas de la UOCRA, como la de Lomas, Quilmes-Varela-Berazategui, La Plata y Bahía Blanca. En total, Gerardo Martínez tiene intervenida el 45% de sus 80 seccionales.

Los trabajadores de la construcción han sido los más castigados por la política de desempleo macrista. Según la Cámara empresaria, fueron despedidos 120 mil personas registradas, de un total de 320 mil. A ese número habría que agregarle los empleados en negro que representan, según estimaciones no oficiales, un 50% del universo en el sector.