Redacción Canal Abierto | El caso Odebrecht volvió a las tapas de los diarios gracias al operador brasileño Leonardo Meirelles, uno de los arrepentidos de la megacausa de corrupción Lava Jato que tiene al amigo personal del Presidente y titular de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), Gustavo Arribas, en la mira de la Justicia.

Según Meirelles declaró por videoconferencia, Odebrecht pagó sobornos en el país y Arribas recibió 850 mil dólares para el pago de coimas. “Estoy seguro de que (Gustavo) Arribas recibió el dinero (…),  le hice unas diez transferencias por 850 mil dólares a Suiza”, les dijo a los fiscales Federico Delgado y Sergio Rodríguez. Y aseguró que participó en “unas 4000 operaciones de sobornos” de las empresas Odebrecht y Oassa.

Así, las transferencias serían el doble de las que se presumían en un principio, según la investigación que Hugo Alconada Mon publicó en el diario La Nación en enero y que le valió a Arribas una denuncia ante la justicia de la diputada oficialista Elisa Carrió. Allí, el periodista dio cuenta de que el “cambista” brasileño transfirió casi 600 mil dólares mediante cinco giros a una cuenta en Suiza de Arribas entre el 25 y 27 de septiembre de 2013. El dinero partió desde una cuenta bancaria en Hong Kong que Meirelles controlaba a través de la compañía RFY Import & Export Limited, que la justicia de su país estableció como una “empresa de fachada”, destinada al pago de coimas, lavado de activos y evasión. En Brasil, Meirelles se acogió al régimen de “delación premiada” y aportó información sobre coimas en contratos de obra pública a cambio de una atenuación de la pena.

A los pocos días de estallar el escándalo, el propio presidente Mauricio Macri salió en defensa de su amigo afirmando que no entendía “ese link” entre él y la empresa brasileña y que se trataba de “un cuento”. Pero la declaración del brasileño confirma el vínculo y complica a Arribas, quien en su defensa sólo había admitido una transferencia financiera por 70 mil dólares, que respondían a un pago por la venta de los muebles de su casa en Brasil.

La declaración de Meirelles se ralizó en el marco de una investigación sobre la construcción de la planta potabilizadora de Aysa “Paraná de Las Palmas”, que costó más de 2 mil millones de pesos y se financió con un crédito de un banco brasileño.

Hace un mes Arribas había sido sobreseído por el juez federal Rodolfo Canicoba Corral, pero como el fiscal Rodríguez apeló el sobreseimiento, la investigación permanece abierta. Rodríguez está a cargo de investigar si en la Argentina operó un sistema de pago de sobornos para conseguir obra pública similar al Lava Jato.

Odebrecht quiere cooperar

Hoy, luego de que tanto Meirelles como su ex jefe Alberto Youssef testimoniaran –aunque este último sostuvo que no brindará información hasta que no le garanticen inmunidad en la Argentina- se supo también que la misma compañía brasileña se había ofrecido el miércoles pasado a revelar datos relevantes para el caso si la justicia argentina acepta un “acuerdo de cooperación”.

“Los datos o información a aportar contribuirán a esclarecer el hecho objeto de investigación u otros conexos, revelar la identidad o el paradero de autores, coautores, instigadores o partícipes de estos hechos investigados o de otros conexos, así como también averiguar el destino de los instrumentos, bienes, efectos, productos o ganancias del delito”, aseguró el escrito que los abogados de Odebrecht entregaron a los jueces.

El acuerdo propuesto debe ser evaluado por los fiscales que llevan causas vinculadas al Lava Jato.

La empresa brasileña ya ha reconocido ante la justicia de Estados Unidos que pagó sobornos en la Argentina por un total de US$ 35 millones entre 2007 y 2014, y son varios los indicios que apuntan al entorno del entonces ministro de Planificación, Julio De Vido. Sucede que durante los gobiernos kirchneristas, Odebrecht ganó la licitación de diez obras públicas, y que entre abril de 2007 y septiembre de 2011 Roberto Baratta, mano derecha de De Vido, se reunió oficialmente en seis oportunidades con los directivos de la compañía.

Sin embargo, cuando ayer los fiscales le mencionaron al arrepentido el nombre del ex ministro y el de los ex funcionarios Manuel Vázquez y José Lopez, Meirelles afirmó en todos los casos que no le sonaban.

El que sí le sonó fue el nombre Iecsa, la constructora de Ángelo Calcaterra, primo del Presidente, una de las socias locales de Odebrecht en el soterramiento del Sarmiento, aunque pidió tiempo para revisar la documentación.