Redacción Canal Abierto | El escándalo estalló anoche y hoy, ante la expectativa por su renuncia inminente, Michel Temer anunció: “No voy a renunciar”.

“No renunciaré. Repito: no renunciaré. Sé que actué con corrección. Exijo una investigación plena y muy rápida para el esclarecimiento al pueblo brasileño”, afirmó en un mensaje al país durante esta tarde.

El cimbronazo político que sacude a Brasil se inició luego de que la Red Globo de televisión difundiera que el presidente de ese país fue grabado por los dueños del mayor frigorífico del mundo, JBS Friboi, admitiendo el pago de un soborno a su aliado político Eduardo Cunha, preso por la megacausa de corrupción Lava Jato, con el fin de comprar su silencio. Cunha es considerado el cerebro político detrás de la destitución de la ex mandataria Dilma Rousseff.

“Ocurre algo inédito en Brasil en los últimos años que es la unanimidad. Antes de la caída de Dilma Roussef había multitudes en la calle reclamando su salida y grupos relativamente numerosos, defendiéndola. Esta domingo hay movilizaciones convocadas por partidos de izquierda y progresistas que respaldaron a Dilma y piden la salida de Temer y elecciones directas ya. Y los grupos que apoyaron la caída de Dilma también convocan para este domingo una movilización para pedir que Temer se vaya”, explica el periodista Darío Pignotti, corresponsal argentino en Brasil, sobre la situación en las calles del vecino país, que ya se expresaron anoche mediante diversas manifestaciones y protestas.

Joesley y Wesley Batista, dueños de JBS, oficiaron de carnada en filmaciones controladas por la fiscalía y la policía federal para Temer y para el ex candidato presidencial derrotado en 2014, Aécio Neves, quien les pidió a los empresarios unos 600 mil dólares para pagar su defensa en Lava Jato. Neves -a quien la Justicia acaba de destituir de su cargo de senador- es también el presidente del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) fuerza política que integra el ex mandatario Fernando Henrique Cardoso y principal aliada de Temer.

Sin embargo, dadas las dimensiones de la denuncia que ya ha sido homologada por el Supremo Tribunal Federal para impulsar la investigación, el vicepresidente de PSDB y ex gobernador de San Pablo, Alberto Goldman, salió a despegarse de ambos esta mañana. “Temer ha perdido su condición de presidente, su gobierno se acabó”, afirmó, y también sostuvo que Neves debe renunciar a su cargo en el partido.

Por su parte, mientras Temer asegura que no renunciará, pide que el máximo tribunal lo investigue y pone en tela de juicio la procedencia de las pruebas. En su mensaje de esta tarde sostuvo que se trata de una grabación hecha “clandestinamente” que “trajo de nuevo el fantasma de una crisis política en una dimensión aún desconocida”.


Severo (CUT): “Que tengamos elecciones ya va a depender de la correlación de fuerzas y de la movilización popular”

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Al parecer, Temer fue grabado por los empresarios de acuerdo con un sistema que existe en Brasil llamado “delación premiada”, que se utiliza en causas de corrupción para morigerar la pena de quien aporte datos relevantes para la investigación. Los dueños de JBS se habrían acogido a esta figura en el marco de una investigación por corromper funcionarios y recibir durante la era del Partido de los Trabajadores (PT) créditos del banco de fomento estatal BNDES.

El diario Folha de Sao Paulo agregó que en otra grabación el mandatario aparece dando información confidencial sobre una inminente reducción de las tasas de interés implementada por el Banco Central a los dueños del mismo frigorífico.

Las repercusiones 

En este marco, Temer suspendió su agenda de hoy y se reunió con sus colaboradores y dirigentes más cercanos, a quienes les dijo que se siente “víctima de una conspiración”, según difundió la agencia Télam. Luego anunció que daría un mensaje a la población a las 16, hora brasileña, donde anunció que no renunciaría y negó las filmaciones: “No podemos tirar a la basura toda lo que se ha hecho por este país. No compré el silencio de nadie. No lo preciso. No tengo nada que esconder”.

¿Cómo sigue esto? “Sobre las salidas, hay una miríada de hipótesis: una es que renuncie. Hoy a esta hora en Brasilia los rumores tienen todos los tamaños y todas las orientaciones. La otra es que sea sometido a un impeachment, y la otra es que el Supremo Tribunal Federal lo separe del cargo. La hipótesis por ahora más probable es que sea sometido a un impeachment y, en caso de ser encontrado culpable, asumiría el primero en la cadena sucesoria: el presidente de la Cámara de Diputados (Rodrigo Maia) y el presidente del Senado (Eunício Oliveira). Ocurre que los dos están envueltos en Lava Jato, por lo cual esto podría desatar otra indignación generalizada”, agrega Pignotti.

Otra hipótesis es que haya convocatoria a elecciones directas anticipadas, una opción atractiva para el PT pero antipática para el resto del arco político.  Sucede que el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva es el favorito de las encuestas y no estaría impedido para participar de un eventual proceso electoral.

Mientras, la bolsa de valores brasileña se desplomó, con 10% de caída que obligó a que se suspendieran las operaciones, el real se devaluó más del 8%, y las acciones de Petrobras se derrumbaron un 18%.

Por su parte, Leonardo Severo, de la Central Única de Trabajadores (CUT), manifestó en diálogo con Canal Abierto que “hay un sentimiento generalizado de la población brasileña de que la corrupción ha llegado a su límite”. Y explicó que la marcha prevista por la CUT para el jueves para visibilizar reclamos de los trabajadores será reformulada en virtud de la reciente noticia.

Las implicancias políticas todavía son inciertas y el terremoto recién comienza no sólo en Brasil, sino en toda la región. Es que este escándalo acontece en el país más grande del Cono Sur; que tiene 17 mil kilómetros de frontera con diez de sus vecinos; que, incluso pese a sufrir la recesión más importante de las últimas décadas, tiene un PBI que supera los 2 billones de dólares; y que es el principal socio político y económico de la Argentina.