Redacción Canal Abierto | El despliegue de hechos persecutorios contra dirigentes sindicales pareciera retrotraer el tiempo a los ’90. Hoy el secretario general de ATE y la CTA Autónoma de Río Negro, Rodolfo Aguiar, se presentó en los tribunales provinciales de General Roca, donde quedó detenido a la espera de que el juez de Instrucción 4 de Viedma, Carlos Mohamed Mussi, resuelva su situación procesal.

Aguiar está acusado de atentado, resistencia a la autoridad, lesiones graves y daño agravado, tras la protesta que la central obrera realizó el miércoles pasado en la legislatura provincial, donde se aprobó un endeudamiento de 580 millones de dólares. Al día siguiente fue detenido el secretario adjunto del sindicato estatal, Aldo Capretti, a quien además se le endilga coacción agravada. Hoy también comparecieron ante la Justicia los trabajadores Ariel Leguizamón y Miguel Baez.

Denunciaron que la detención de Capretti fue ilegal y violenta

Minutos antes, Aguiar y los dirigentes nacionales de ATE Hugo Godoy y Julio Fuentes ofrecieron una conferencia de prensa. “En este momento, me declaro un preso político de la alianza de los gobiernos nacional de Mauricio Macri y provincial de Alberto Weretilneck”, manifestó el secretario general rionegrino.

“Una Justicia en nuestra provincia, que durante todos los años de democracia no ha sido capaz de meter en un calabozo, ni siquiera por un minuto a un funcionario político corrupto, a pesar de los expedientes que duermen y duermen durante años y que sí nos está llevando a la cárcel por el solo de luchar, demuestra que, además de los políticos es la propia justicia rionegrina la que está corrupta”, agregó.

Hugo Godoy, en tanto, expresó que ATE ejerció “el legítimo derecho a protestar, de oponerse a ley que lamentablemente los legisladores terminaron aprobando. Expresamos nuestro repudio a la persecución política y gremial del Gobierno, que están descargado una ofensiva contra nuestra organización”.

La ley en cuestión, denominada Plan Castello, es impulsada por el gobernador Alberto Weretilneck para financiar las arcas fiscales mediante la emisión de bonos en dólares. No le fue tarea fácil conseguir el voto afirmativo de las dos terceras partes de la legislatura. Desde aquella pomposa presentación durante la última visita de Mauricio Macri a Viedma, el proyecto tuvo infinidad de oposiciones. El principal cuestionamiento que enfrentó tuvo que ver con el fuerte endeudamiento que representará para Río Negro.

Conseguir los votos significó cooptar a intendentes y a un sector del bloque kirchnerista (necesario para alcanzar las dos terceras partes), con la promesa de repartir 900 millones de pesos entre los municipios, que representa sólo un 10% del endeudamiento proyectado. Se trata de poco más de 11 millones para cada localidad, mientras el resto (450 millones de pesos) se asignarán según índices de coparticipación.

Las voces disonantes salieron incluso de boca de legisladores críticos del Frente para la Victoria. “Este proyecto lo único que dice de la tasa –de intereses- es que puede ser fija, variable o mixta, y que la deuda será de seis o doce años, nada dice de los aspectos puntuales, centrales”, dijo Nicolás Rochas. Según especialistas, este punto podría llevar la discusión al ámbito judicial, con el potencial riesgo de que se lo declare inconstitucional.

“Nuestra estrategia es la verdad. De ninguna manera existió coacción agravada, que es el delito que se nos imputa. Los legisladores debatieron y sancionaron una ley. De hecho, ningún legislador denunció coacción. Ahora el fiscal deberá demostrar que la hubo”, precisó ante los medios periodísticos el secretario adjunto de ATE nacional, Julio Fuentes.

Weterilneck, un camaleón autoritario

El enfrentamiento constante de ATE y la CTA Autonóma a las políticas públicas parecieran haber cansado a Weterilneck. Este hombre, que llegó a ser gobernador tras la muerte de Carlos Soria y se deshizo entonces del justicialismo conducido por Miguel Ángel Pichetto, hace los deberes necesarios para consolidar la alianza que hoy abraza a radicales de Cambiemos.

La central sindical ha sido una férrea opositora a la política salarial a la baja de los trabajadores del Estado, la precarización laboral, la explotación petrolera que saquea la provincia, la venta de tierras fiscales al magnate inglés Joe Lewis y la instalación de una central nuclear con dinero de China. Lo más peligroso para el Poder, quizás, fue la promoción de consultas populares que legitimaron las acciones gremiales.

En una columna dominical, el diario de Río Negro asevera que en septiembre pasado la fiscal Paula Frandsen fue retenida por la dirigencia de ATE en una protesta realizada en un edificio de Desarrollo Social. Hubo imputaciones por “privación ilegítima de la libertad” y el juez Carlos Mussi amagó con detenciones que no se concretaron, aparentemente, por un mensaje de Weretilneck.

En esta oportunidad, el ministerio Público reunió supuestas fotos, videos y testimonios que llegaron a la oficina del fiscal Juan Puntel, quien rápidamente dio curso a una denuncia e imputó en tiempo récord a los cuatro dirigentes sindicales.

¿Qué dio a entender el diario oficialista? ¿Que el gobernador decide a gusto los pasos que tiene que dar la Justicia? ¿Qué tensa y distiende una cuerda a modo de disciplinamiento?


Entrevista a Rodolfo Aguiar en Canal Abierto: No es la primera vez que el dirigente es detenido e imputado


El poder político y judicial han realizado en esta oportunidad una jugada audaz que se le puede volver en contra en dimensiones impensadas. La detención de los cuatro dirigentes sorteará fácilmente el cerco provincial y se nacionalizará, entre otras cosas por la misma acción de ATE.

Hoy mismo, la conducción nacional del sindicato advirtió que durante su Congreso nacional que se desarrollará esta semana, se prevé la convocatoria a un paro en todo el país. En Río Negro, puntualmente, el marco de alianzas que estableció la CTA Autónoma con otras centrales sindicales podría volverse un verdadero dolor de cabeza al Ejecutivo.

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