Redacción Canal Abierto | El femicida Fernando Farré comezó a ser juzgado por el asesinato de su mujer Claudia Schaefer, de 44 años, cometido en 2015, cuando la degolló y le aplicó 74 puñaladas en una casa en un country de Pilar. La particularidad del proceso es que será  mediante el sistema de “juicio por jurados”.

El procedimiento se desarrollará en los tribunales de San Isidro. El debate estará a cargo de un único magistrado, el juez Esteban Andrejin, del Tribunal Oral en lo Criminal 2 , y la acusación estará en manos de dos fiscales especializadas en violencia de género, Carolina Carballido Calatayud y Laura Zyseskind.

Juicio por jurados

El “juicio por jurados” es un mandato constitucional desde 1853, y está prohibido que los juicios criminales sean juzgados por profesionales. En Córdoba se aplica desde 2005, en Neuquén desde 2014, en Buenos Aires desde 2015 y en Río Negro y Chaco se espera que el sistema comienza a implementarse el año que viene. El nuevo Código Procesal Penal también prevé el Juicio por jurados.

Este sistema se aplica en casi todos los países de Europa, en Estados Unidos, Canadá Australia, Japón, Taiwan Brasil, Panamá y Nicaragua entre otros.

Denise Brakokar, integrante de la Asociación Argentina de Juicios Por Jurados, explica a Canal Abierto por qué el sistema no se ha establecido aun en todo el país: “El artículo 118 de la Constitución establece  que todos  los juicios criminales se tienen que terminar por jurados, lo que pasa es que nuestro sistema constitucional proviene de una rama del derecho, originada en Estados Unidos, y nuestro sistema procesal proviene de un sistema totalmente distinto, inspirado en el europeo. El legislado no cumplió con el triple mandato constitucional, sino que reguló todo un sistema adverso”.

Las virtudes que permite son las siguientes:

1-Habilita la participación ciudadana en la administración de Justicia (el jurado participa sólo en la etapa del juicio oral, no en la instrucción)

2-Otorga mayor imparcialidad, ya que la decisión no está basada en una sola persona, sino en un jurado accidental que no esta involucrado en el proceso previo ni pertenece al poder judicial.

3- Facilita la compresión de los actos judiciales, ya que los juicios deben ser orales y en un lenguaje sencillo.

4- Brinda mayor transparencia a la justicia.

5-Es un sistema de enjuiciamiento acorde a una república democrática

Juicio por femicidio

En la causa que se inicia hoy, las particularidades son las que se aplican para toda la Provincia de Buenos Aires, en donde el sistema de Juicio por Jurados se utiliza para delitos graves con penas superiores a 15 años, como violaciones, homicidios y torturas. El imputado tiene la posibilidad de elegir si quiere ser juzgado por un jurado o no.

Los jurados se eligen a partir de un sorteo en base al padrón electoral. La primera jornada del juicio contra el homicida Farre está dedicada a la elección de los 12 jurados, entre 48 personas elegidas especialmente para ocupar esos cargos. Podrán ser jurados las personas de entre 21 y 75 años y cada jurado estará integrado, en todos los casos, por 6 hombres y 6 mujeres.

En una deliberación secreta, el jurado debe decidir si está probado o no el hecho y si el imputado es culpable o no. Para declarar culpable al acusado se deben reunir 10 votos. Si la pena es de prisión perpetua, la votación debe ser unánime. Si la votación establece que el acusado es culpable, el juez definirá el monto de la pena. Si el delito prevé una pena de prisión perpetua, para que el juez pueda establecer la condena máxima, se requiere el voto unánime del jurado sobre la culpabilidad.

Por último, la abogada Brakokar, explicó a este medio cómo se modifica el paradigma de la Justicia aislada de la participación popular con este sistema: “El rol del juez va a cambiar porque va a tener que resolver qué prueba ingresa al debate y cuál no, después va a instruir al jurado sobre cuestiones básicas del caso y del marco legal. Y además el juez debe responder las objeciones y controlar la legalidad del juicio. Luego, el jurado determina la culpabilidad del acusado. Si determina que no es culpable, se termina el juicio. Pero si determina que si es culpable, se hace otra audiencia en la que el juez va a determinar la pena. La distancia entre el poder judicial y la ciudadanía se acorta, porque son los ciudadanos los que van a empezar a tomar las decisiones importantes”.