Redacción Canal Abierto | La asamblea general ordinaria de la Unión Industrial Argentina consagró hoy como presidente a Miguel Acevedo, director de Aceitera General Deheza (AGD). Luego de quince años, las dos listas tradicionales que acordaban alternarse en la conducción -Industriales y Celeste y Blanca- unificaron sus autoridades.

Este dato no es menor: demuestra la necesidad que tienen los empresarios de homogeneizarse frente al progresivo protagonismo del capital financiero, la apertura a las importaciones y la caída en los índices de producción y empleo.

Luis Betnaza, del grupo Techint, secundará como vicepresidente a Acevedo, quien desde hoy dejará su cargo como vicepresidente del sector PyMEs en la UIA. Un pergamino que ya le quedaba chico, ya que la facturación de la AGD y todas las empresas del cordón industrial asentado en Rosario y Gran Rosario (que molen el 90% de la soja de todo el país) lejos están de ser la de una pequeña y mediana industria.

El año pasado, el sector obtuvo ganancias por 26 mil millones de dólares en ventas externas y a principio de año anunció inversiones por 1700 millones de dólares para el bienio 2016-2017. Durante los últimos ocho años, el sector volcó sólo 1230 millones de dólares.

Para el titular de la Federación de Trabajadores Aceiteros, Daniel Yofra, esta decisión se circunscribe a los favores que le otorgó el gobierno a las empresas, como la devaluación. “Nosotros esperamos que la UIA se preocupe por la industria, y no por la flexibilización de los salarios. Eso sería contrario a un modelo de país competitivo”, dijo Yofra en declaraciones a Canal Abierto.

Entre las expresiones periodísticas vertidas en los días previos a ser ungido presidente, Acevedo abogó por una reforma impositiva. En esa entrevista, realizada para el diario La Nación, tuvo apreciaciones cálidas para el gobierno, cuya política económica definió como “gradual, correcta”.

Asimismo, dijo no estar preocupado por el financiamiento de déficit con deuda pública. “Cuando el Gobierno se endeuda compite con nosotros, los empresarios. Pero sabe que en los próximos años lo tiene que bajar. Creo que lo hace por necesidad, pero sabe que no lo puede estirar”, argumentó.

De cara a octubre, el dirigente fabril se mostró optimista: “Para entonces no vamos a estar hablando de crecimiento, porque ya va a haber crecimiento. La inflación no sé si va a ser 17% o 20%, pero ya va a haber una tendencia a la baja, y ahí empezás un círculo virtuoso”.

Respecto a la importación de productos finales, Acevedo aseguró: “No te podés cerrar al mundo, hay que estar abierto, pero tiene que ser una apertura inteligente. No estoy viendo una importación indiscriminada”.

A pesar de estas declaraciones, el Estimador Mensual Industrial (EMI) que publica el INDEC, tuvo en febrero una abrupta caída interanual (-6%) y, aunque desacelerada, en marzo también (-0,4%).

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