Redacción Canal Abierto | “La empresa eligió para despedirlos el momento en el que estaban discutiendo subsidios con el Gobierno”, sostiene Néstor Marcolin, delegado de la Línea 60, que se encuentra en medio de un conflicto gremial desde septiembre del año pasado y acaba de lograr la reincorporación de los diez trabajadores despedidos y los quince suspendidos a través de una medida cautelar.

Los despidos y las suspensiones se habían efectuado en septiembre. Ese mes, la muerte del mecánico David Ramallo, aplastado por un colectivo que estaba arreglando en la cabecera de Ingeniero Maschwitz, recién inaugurada en el Conurbano bonaerense, provocó la indignación de sus compañeros que arremetieron contra la empresa por la falta de medidas de seguridad que ya venían denunciando.

Según cuenta Marcolin, “mientras estábamos discutiendo la muerte de nuestro compañero, en octubre, la empresa estaba discutiendo subsidios descaradamente. Ahora hicieron lo mismo. Veníamos con una conciliación obligatoria y después con una conciliación voluntaria y de repente, el 29 de mayo, se levanta la conciliación y se efectivizan los despidos, justo en el momento en el que estaban discutiendo los subsidios con el Gobierno. Esto fue para generar una conflictividad social, que nosotros salgamos a hacer paro, medidas de fuerza, cortes de ruta. Nosotros no entramos en eso, hicimos 48 horas de paro y después seguimos con el no cobro de boleto”.

La empresa, en tanto, circuló un video que mostraba la violencia de los trabajadores despedidos sin contar cuál fue el desencadenante de la reacción. El sindicato, como respuesta, realizó este video que da cuenta del accidente fatal que le costó la vida a Ramallo, el micro mal bloqueado, la actitud de la empresa -propiedad de Doscientes Ocho Transporte Automotor S. A. (Dota)- y los incidentes posteriores.

El viernes pasado, la Justicia resolvió a favor de los trabajadores una medida cautelar presentada por la Unión Tranviarios Automotor (UTA) para la reincorporación de los trabajadores, que tendrán este miércoles una reunión de mediación. Casi al mismo tiempo, el ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, anunció que se aumentarían los subsidios al transporte de pasajeros del área metropolitana y del interior. 

En las actas de la audiencia conciliatoria que se realizó en octubre entre el Ministerio de Trabajo, el de Transporte, la UTA y Microomnibus Norte S.A. (Monsa) consta, de hecho, que mientras se discutía la responsabilidad de la empresa en la muerte de Ramallo, ésta reclama un aumento de subsidios porque “mientras una empresa suburbana del grupo uno promedio percibe mensualmente un ingreso total entre recaudación y compensación tarifaria de 194 mil pesos, Monsa recibe una suma inferior a los 160 mil pesos por unidad”. “Ahora les dieron más subsidios y les prometieron que iban a subir los boletos después de las elecciones”, resume Marcolin.

 

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