Redacción Canal Abierto | Técnicos, realizadores, trabajadores, estudiantes y diversas organizaciones vinculadas al cine nacional se movilizaron a la puerta del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales, para reclamar que sean reincorporados cuatro trabajadores despedidos, que se de continuidad a los más de 300 contratos que vencen hoy y que se garanticen las vías de fomento para el desarrollo de la industria nacional audiovisual.

Durante el encuentro se informó que las autoridades se comprometieron a renovar en idéntica condición los 300 contratos que vencen hoy. Sin embargo, los trabajadores anticiparon que continuaran reclamando el pase a planta permanente para todos ellos, para evitar situaciones similares a la de los cuatro cesanteados.

Además, la Asamblea Abierta de la Comunidad Audiovisual, que reúne diferentes sectores y agrupaciones que no venían articulando medidas antes de la llegada del macrismo al gobierno, exigió que continúe abierta la sala Cine.ar (ex Espacio INCAA) del barrio de Constitución, cuyo cierre fue anunciado para el 30 de julio.

Según los argumentos del directorio del INCAA, los trabajadores no fueron despedidos porque no eran empleados del organismo, ya que prestaban servicio como monotributistas, desconociendo que realizaban tareas habituales y permanentes, en relacióm de contratación precaria impuesta por el instituto.

En conversación con Canal Abierto, Paloma Ruvira, estudiante de la Escuela Nacional de Experimentación y Realización Cinematográfica, se refiere a la paradoja de que dos de ellos son egresados de la propia ENERC, que depende del INCAA, el mismo instituto que luego los empleó irregularmente y finalmente los despidió: “Uno por la pasión que tiene y por lo que representa trabajar en el INCAA deja pasar muchas situaciones de precariedad esperando que algún día mejore, pero después termina en una situación muy complicada, desde el Estado no se puede precarizar el trabajo, es un mensaje nefasto y negativo”.

Además, la delegada habló de las dificultades que enfrentan los  estudiantes de cine: “Nos preocupa el atraso en los pagos de los viáticos a los docentes, de los suministros que las secretarias de Cultura deben darles a las cinco sedes y los atrasos en entregas de equipamientos para prácticas ya adjudicados. Por las denuncias de corrupción,  los alumnos tiene que alquilar equipos y estudios para hacer las tesis. En general, como estudiantes vemos preocupante nuestro futuro como profesionales, hay una sensación de un futuro bastante negativo, vemos a los profesionales de las asociaciones diciendo que el panorama no es bueno, nosotros como estudiantes tenemos que reaccionar”.

La manifestación reunió a más de 300 personas, en representación de cerca de 40 agrupaciones de trabajadores y de realizadores audiovisuales. Los reclamos principales son:

Alejandra Guzzo, presidenta de Documentalistas Argentinos (DOCA) habló con Canal Abierto sobre las dificultades que enfrentan los productores independientes con la nueva gestión del INCAA: “Si no cumplís con un puntaje para el nuevo plan de fomento, no podés realizar una ficción independiente, porque tenés que tener una SRL montada, no es posible presentarse como persona física.

La reconocida activista del movimiento de cineastas independientes también se refirió al constante ajuste que viene sufriendo la industria nacional en el último año y medio: “Veníamos discutiendo con mayor diálogo con Cacetta (Alejandro, primer director del INCAA del macrismo, echado bajo sospechosas denuncias de corrupción), pero a partir de todo lo que sucedió en el Instituto se agudiza la paralizáis en cuanto a los pagos y el funcionamiento administrativo, que no tiene que ver con los trabajadores, sino que han desembarcado una cantidad de abogados que hacen que los expedientes vayan de un lado a otro”.

Para finalizar, Guzzo aseguró que el directorio del organismo pretende privatizar distintas instancias del incentivo a la producción: “El concurso no es un plan de fomento, es aleatorio, no es permanente. Lo que hace que vos puedas ingresar en el circuito industrial y que puedas profesionalizarte, es que existan varias instancias de fomento constante. Uno de los cambios que nos tiene muy preocupados, es que nos explicaron que va a haber un llamado a licitación a bancos privados para que se gestione el otorgamiento de créditos, esto se hizo hace mucho tiempo, lo manejó el Banco Nación, pero tenía intereses, por eso hay gente que perdió sus casas. Si durante 20 años el Instituto no entro en quiebra, ¿porque razón tenemos que ir a buscar bancos y llamar a licitación?”

La Asamblea Abierta de la Comunidad Audiovisual está conformada por alrededor de 30 organizaciones, como Directores Independientes de Cine (DIC), la Asociación Argentina de Autores de Fotografía Cinematográfica (ADF), las Juntas Internas de ATE en INCAA y en Ministerio de Cultura, la Asociación Argentina de Sonidistas Audiovisuales (ASA), Asociación Argentina de Editores Audiovisuales (EDA), la Sociedad Argentina de Editores Audiovisuales (SAE), la Asociación Argentina de Coloristas Audiovisuales (AAC), Asociación de Productores Independientes de Medios Audiovisuales (Apima), entre muchas otras. También hay agrupaciones de documentalistas, como DOCA, Realizadores Integrales de Cine Documental (RDI), Docudac y la Red Argentina de Documentalistas (RAD) y estudiantes de la Enerc, la Universidad Nacional de Artes (UNA), el Instituto Cinematográfico de Avellaneda, de la Fundación Universidad del Cine (FUC) y de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la UBA (FADU).

Durante la actividad, Nicolás Rodríguez, delegado adjunto de ATE-INCAA, explicó que los cuatro despedidos son “trabajadores que venían desarrollando tareas permanentes pero en una situación completamente precaria, esta nueva-vieja gestión que asumió hace un par de meses, encabezada por Ralph Haiek, anterior vicepresidente, y por su gerente general Juan Aramburu, han decidido comenzar su gestión con una ofensiva hacia los trabajadores, cortando la fuente laboral de compañeros capacitados”.

El representante gremial también retrató la crisis en la institución: “Estamos en una situación de virtual parálisis en aspectos administrativas, si seguimos en esta tendencia la sub-ejecución presupuestaria reconocida por el presidente del organismo en el Congreso Nacional va a ser monumental, el año que viene va a haber muchísima menos producción cinematográfica, va a bajar la cantidad de dinero que se dedica al fomento”.

Julio se proyecta para la Asamblea de la Comunidad Audiovisual como un mes de mucha actividad, en el que se destacará el reclamo por el cierre de la sala estatal de Constitución. Las nuevas autoridades del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales decidieron no renovar el contrato para el Cine.ar / Sala Artecinema, por lo que el espacio bajara la persiana. Se trata del segundo en todo el país en cantidad de espectadores al año. En 2016 recibió casi 100 mil personas. Es la única sala del sur de la Ciudad de Buenos Aires que proyecta cine nacional a bajo costo de entrada.

Sobre este tema la documentalista Alejandra Guzzo también fue terminante: “La perspectiva de lucha es interesante porque el sector está creciendo mucho, pero el panorama no es fácil, nosotros estamos alerta y estamos fuertes, considerando que podemos frenar esto, pero el cuadro general del país es tremendo y el cuadro en particular del INCAA también es tremendo. Es evidente que lo de Cacetta dejó al descubierto una operación que va mas allá de separarlo a él del cargo, es un tema de modelo de negocios, su modelo era priorizar el cine industrial y en segundo plano el resto de las vías, pero esto no es lo que quiere el gobierno”.

 

Fotos @dicoLuciano

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