Redacción Canal Abierto | Un estudio de la Universidad Torcuato Di Tella concluyó que el Índice de Confianza en el Gobierno de junio cayó un 9,5% respecto del mes anterior y un 13% en términos interanuales. Es el más bajo desde la asunción del presidente Macri.

El ICG se confecciona en base a una encuesta de 1200 casos realizada por Poliarquía. Los consultados deben responder una serie de preguntas en una escala de 0 a 5. Este análisis fue publicado esta semana.

También se contrajeron los subíndices de honestidad de los funcionarios del Gobierno (-10%), capacidad para resolver problemas (-7%) y evolución general del gobierno (-11%). La eficiencia en la administración del gasto público lidera el ranking de descenso porcentual (-13%). Todos ellos en relación a mayo.

La muestra trae aparejada otros datos interesantes: en términos geográficos, el índice de junio obtuvo su mayor puntaje en la Capital Federal, mientras que en el Gran Buenos Aires, como a lo largo de toda la gestión de Mauricio Macri, se obtuvieron los guarismos más bajos con un declive del 12%.

El descenso en la confianza del Gobierno también cayó un 10% entre las personas mayores de 50 años, que el segmento etario en el que Cambiemos tiene mayor puntaje.

Índice de confianza del consumidor

La Universidad Di Tella publicó la semana pasada otra estadística que alerta al Gobierno, en especial a su ala duranbarbista: el descenso en un 8,5% del Índice de Confianza del Consumidor. Es el más bajo en el país desde la crisis económica de 2009, cuando el kirchnerismo perdió las elecciones legislativas en la provincia de Buenos Aires, casi comparable con el de 2003.

Pocos medios periodísticos se hicieron eco de estos datos, razón por la cual tampoco desde el oficialismo se realizaron declaraciones, intentando quizás minimizar un guarismo adverso de la realidad. Porque reflejan, a semanas de las PASO, un quiebre en la expectativa que la sociedad tenía de estar mejor.

Como señalara el periodista Ernesto Tenenbaum en Infobae, “durante un año y medio se produjo en la Argentina una situación curiosa. Era récord, al mismo tiempo, la cantidad de gente que decía estar mal y la cantidad que sostenía que la situación estaba por mejorar. Sin embargo, en la era macrista las curvas se separaron de manera muy tajante. La mayoría de los argentinos estaban mal pero creían en el futuro: las expectativas buenas convivían con una realidad angustiante”. Ya no.

Nuestros temas