Redacción Canal Abierto | El conflicto de PepsiCo, que despidió 600 trabajadores al cerrar su planta de Florida, se radicalizó con el pedido de la empresa a la fiscalía para que desalojara la toma pacífica del lugar que realizan los empleados despedidos. Como respuesta, una delegación de referentes se hizo presente esta mañana en el Juzgado de Garantías N°3 de San Isidro para reclamarle a la jueza Andrea Rodríguez Mentaste que levantara la medida. La nota que presentaron fue acompañada por referentes de derechos humanos y lleva la firma de 17 diputados.

La empresa, por su parte, no respondió a los reclamos y ratificó su intención de cerrar la planta cuya producción, según hizo saber en su comunicado de 20 de junio, iba a trasladarse a Mar del Plata. Desde entonces, los trabajadores vienen denunciando que tal anuncio es inviable porque la infraestructura montada por PepsiCo en la ciudad costera no tiene capacidad para absorber la producción de Florida, y que no habían manifestado intención alguna de relocalizar a los despedidos. La denuncia se volvió más tangible cuando varios de los snacks que se producían en la planta cerrada, como papas Lay’s o Doritos, comenzaron a comercializarse importados desde Chile.

Camilo Mones, delegado de los trabajadores, contó a Canal Abierto que Mentaste recibió la nota. “Le presentamos todas las pruebas de que PepsiCo está cerrando de forma ilegal, que están trayendo las papas de Chile, pero no tuvimos respuesta. Esta tarde, en asamblea, se decidirán los pasos a seguir. Va a haber nuevas medidas de lucha, pero vamos a evaluar cuáles, qué día y en qué lugar. Las haremos, seguramente, con una  modalidad sorpresiva para evitar la represión”, anticipó.

La solidaridad y la traición

“Llamamos a la solidaridad a todos los trabajadores, a los gremios que nos apoyaron estos días, a los organismos de derechos humanos, legisladores y organizaciones políticas y estudiantiles y estar alertas y movilizados para impedir una resolución violenta y represiva a una lucha por el derecho elemental de poder alimentar a nuestras familias a partir de nuestro trabajo”, sostiene el comunicado que hizo circular la Comisión Interna este sábado.

A diferencia de la inacción expresada por el Sindicato de la Alimentación, conducido por Héctor Daer, frente a los despidos masivos de sus afiliados, otros gremios manifestaron su solidaridad. Camioneros bloqueó los portones de las logísticas que distribuyen los productos de PepsiCo; Telefónicos, ATE y las dos CTA manifestaron su apoyo; y Bancarios y los trabajadores de Kraft aportaron dinero al fondo de lucha.