Redacción Canal Abierto | El conflicto de Cresta Roja tuvo un nuevo giro y esta vez -la primera- para el lado de los trabajadores: el Ministerio de Trabajo ordenó a la empresa Proteinsa SA reincorporar a los 51 despedidos mientras dure el proceso de conciliación obligatoria.

Los operarios habían cortado ayer la autopista Ezeiza-Cañuelas cerca de una de las plantas de la empresa para reclamar la reincorporación y denunciar el cierre de las dos plantas de Esteban Echeverría que se encontraban custodiadas por la Gendarmería. El acta firmada por representantes del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación y de la Unión de Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores, apoderados de la empresa y funcionarios del Trabajo, la ex Cresta Roja se comprometió a “otorgar efectivas tareas” a los trabajadores despedidos “por el plazo del presente procedimiento conciliatorio”. La incorporación debía ser inmediata: a partir del primer turno del miércoles 26 de julio. El acuerdo que tiene una vigencia de 15 días, incluye el compromiso de abonar los sueldos adeudados y el pago de los salarios caídos por los días de inactividad.

El jueves pasado, al ingresar a la planta, los trabajadores se encontraron en la puerta de entrada con una lista de 51 despidos. Esa misma mañana, los afectados cortaron la autopista y el resto de los operarios se solidarizaron con el reclamo y paralizaron las plantas donde se faena. Al reclamo de la incorporación, se le sumó el pago de las indemnizaciones adeudadas tras el cambio de firma que ocurrió a fines de 2015.


Cristian Seemayer: “Los compañeros se quedaron a hacernos el aguante”

La empresa cerró las plantas situadas, dijo, por considerar que el gremio que reúne a sus operarios no acató la conciliación obligatoria dictada el viernes pasado por el Ministerio de Trabajo.

Vemos esto como un triunfo porque volvimos a ingresar los 51 compañeros despedidos y le dimos el brazo a torcer a la empresa”, explica Cristian Seemayer, trabajador reincorporado, en diálogo con Canal Abierto. Él mismo confirmó que todos volvieron a la planta ayer y que las tareas comenzaron a desarrollarse con normalidad. “Lo que más queremos nosotros es que se sepa que no somos barrabravas, no somos violentos, como anda diciendo este señor Santiago Perea (gerente general de la empresa). Queremos trabajar y que nos paguen las indemnizaciones que fue el causante de todo esto”, agregó.


Cristian Seemayer: “No somos barrabravas, no somos violentos”

Un poco de historia

Luego de haber atravesado apuros financieros gracias a un desmanejo de Rasic SA, entonces a cargo de la empresa, la avícola Cresta Roja entró en una crisis profunda que terminó con la quiebra a fines de 2015, luego de haber recibido ayuda estatal por más de un año.

Tras el quiebre y el anuncio del nuevo gobierno de Cambiemos de que no sostendría los puestos de trabajo, los operarios cortaron la autopista Riccheri y fueron desalojados por Gendarmería en la primera represión de la gestión.

Luego, otro grupo empresario se hizo cargo de la firma. Se trata de un consorcio integrado por Ovoprot Internacional SA, Tanacorsa SA y Grupo Lacau que reincorporó a 1300 de los 3500 operarios originales, y se haría cargo de las indemnizaciones, que no llegaron.

El presidente Mauricio Macri junto a la gobernadora María Eugenia Vidal habían visitado la planta en su reapertura en mayo de 2016, rodeados por un fuerte operativo policial. La presentaron como un símbolo de la reactivación que comenzaría con su gobierno. Ese día, con la mitad reincorporada de los obreros de fondo, el Presidente vetó la Ley Antidespidos por considerarla “antiempleo”. 

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