Redacción Canal Abierto | En las PASO debutará la validación de la identidad del votante a través del cotejo de datos biométricos. El nuevo sistema se aplicará en mil mesas divididas entre seis provincias de frontera -Chaco, Corrientes, Formosa, Jujuy, Misiones y Salta- y afectará a unos 350 mil ciudadanos.

Los datos biométricos son los métodos automáticos para el reconocimiento único de personas, como por ejemplo las huellas dactilares, el rostro o el iris. El dispositivo de reconocimiento biométrico que se usará es similar al que emplea el RENAPER para confeccionar los DNI y será provisto por la empresa Smartmatic.

La iniciativa es impulsada por la Cámara Nacional Electoral (CNE) en acuerdo con la Justicia para incorporar “mayores garantías sobre el proceso electoral” en zonas cercanas a un paso internacional.

Enrique Chaparro de la Fundación Vía Libre advierte que los datos biométricos son buenos identificadores (porque distinguen a una persona de otra) pero malos autenticadores.

“Quien autentica, quien controla el dispositivo, es decir el Gobierno, tendrá una lectura segundo a segundo de la elección. No sabrá por quién votó un ciudadano, pero sí sabrá la cantidad de electores que hubo en una mesa”, explica Chaparro. De esta manera, podrían ponerse en marchas operaciones tendientes a limitar o alentar el número de votantes.

Vía Libre denuncia, además, que se pagaron a la empresa Smartmatic $20 mil por cada máquina, cuando se podrían haber conseguido en el mercado a $6500. Y que recientemente el Ministerio de Modernización firmó un memorándum con Amazon para alojar información sobre los ciudadanos argentinos.

Por último, nuestro entrevistado resaltó que cualquier persona que presente su DNI podrá votar, aunque rechace someterse al dispositivo.

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