Redacción Canal Abierto | “Hoy se pone en una relación cuasi de igualdad a la leche de fórmula con la leche materna y es una falacia, porque la leche de fórmula trae muchísimos riesgos para la salud. La leche materna va mutando día a día porque el requerimiento neurológico del bebé es diferente a medida que crece. Esto es una genialidad del cuerpo humano. Necesitamos que el amamantamiento, que es una contracultura, vuelva a ser una cultura”. La explicación es de Adriana Arancibia, profesional de la salud y voluntaria en la Liga de La Leche, una ONG internacional que promueve la lactancia materna.

El tema cobra real dimensión cuando vemos los números: sólo un 40% de los bebés del mundo reciben lactancia materna exclusiva hasta los seis meses, y en la Argentina la cifra baja al 33%. Los datos surgen de un estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de UNICEF, ambos organismos que recomiendan la leche materna como único y suficiente alimento en el primer semestre de vida, y continuar con la lactancia materna más allá de los 2 años.

En la Semana Mundial de la Lactancia Materna distintas actividades intentan concientizar sobre las ventajas de esta alimentación para los bebés: nutrición óptima, protección contra infecciones, economía, y mejoras para la salud y el bienestar de las madres son sólo algunas de ellas. Con todo esto a favor, ¿por qué las familias sustituyen la leche materna por otras formas de alimentación?

La causa más común es la desinformación. La mayoría de los profesionales no tiene actualización con respecto a la lactancia. Es un sistema de salud un poco perverso donde el médico a veces tiene muy poco tiempo para ponerse a observar dos mamadas y chequear si hay una succión poco vigorosa o cuántas veces toma leche el bebé en 24 horas. Por eso, ante el bajo peso, empiezan a incorporar la leche de fórmula y se da un destete natural porque al bebé le resulta más fácil la mamadera”, agrega Arancibia.

Otro tema es el tiempo. En un mundo donde todo es medible e instantáneo, la teta no tiene posibilidad de ser medida y requiere de un tiempo de succión hasta que sale la leche, que hay que darle al bebé, que a veces las madres no tienen.

Mientras las multinacionales realizan neuromarketing para publicitar a la leche de fórmula como superadora, las lógicas del mercado se cuelan en todos los órdenes la vida y las licencias por maternidad de tres meses no contribuyen con la posibilidad de dar la teta. Desde la Comisión de lactancia que funciona dentro del Ministerio de Salud y la Subcomisión de lactancia de la Sociedad Argentina de Pediatría se está buscando extender esta licencia a los seis meses, para garantizar la lactancia materna exclusiva por el período recomendado por la OMS.

Si bien un informe de 2015 de la Dirección Nacional de Maternidad, Infancia y Adolescencia del Ministerio de Salud de la Nación destacó que la proporción de bebés que se alimentan exclusivamente de leche materna hasta el sexto mes subió del 30 al 35%, respecto de 2011, y el amamantamiento continuo, entre los 12 y 15 meses, también aumentó del 61 al 71%, sigue habiendo mucho por hacer.

“Por ahora hemos logrado una Ley de Lactario en los lugares de trabajo, aunque ahora hay que luchar para que la apliquen. Significa que debe haber un espacio íntimo y tranquilo para que las madres se puedan sacar su leche y almacenarla en una heladera hasta que la puedan transportar a su casa”, explica Arancibia. Hoy, la mayoría de las trabajadoras que amamantan, realizan este procedimiento en el baño con los problemas de higiene sobre el alimento que eso conlleva.

Algunos datos sobre la lactancia
  • La desnutrición, incluida la lactancia materna insuficiente, subyace en el 45% de todas las muertes anuales de niños y niñas menores de 5 años.
  • La leche materna es una fuente segura y estable de alimento incluso durante crisis humanitarias.
  • Cada mes adicional de licencia remunerada por maternidad disminuye la tasa de mortalidad infantil en un 13%.
  • Sólo el 53% de los países cumplen con el estándar de la Organización Internacional del Trabajo de 14 semanas de licencia por maternidad.
  • La producción y el uso de fórmulas infantiles generan emisiones de gases de efecto invernadero que aceleran el calentamiento global.

Fuente: Datos de la Liga de La Leche

Foto y saludo: A nuestra compañera Julia Giuliani, su compañero César y su recién nacido Simón

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