Redacción Canal Abierto | “Elijo Buenos Aires, no elegí nacer acá pero la elijo”, reza el estribillo del tango que el precandidato a diputado nacional  por Convocatoria Abierta por Buenos Aires, Claudio Lozano, lanzó a las redes este viernes para darle una vuelta de tuerca musical a la campaña.

En un dueto con Pablo Marchetti, autor de la letra de la canción que lleva música de Rafael Varela, Lozano hace gala de una grave y afinada voz en clave canyengue y describe “un presente de miserias y de tranzas en la ciudad donde siempre quiero estar” para hablar de Buenos Aires y elípticamente también de su propuesta, que lleva a Héctor Polino al frente de la lista de precandidatos a legisladores. Así, abandona sus formas habituales -que suelen encontrarlo hablando sobre economía- y canta las desgracias ciudadanas en un formato más amable a los oídos reacios a la política tradicional. Mientras, la imagen recorre el paisaje porteño cargado de tradición, cultura, fútbol y también de resistencia y organización.

Este spot no fue la única sorpresa del camino hacia las PASO que, como diría Juan Domingo Perón en su libro Conducción política, se dirige a las claras a “juntar las hormigas sueltas”. El dicho es parte de un fragmento donde el ex presidente reflexiona sobre las estrategias para captar el voto de los ciudadanos que no se encuentran enrolados en ninguna organización, que para ese entonces Perón ya creía dentro “del Movimiento”.

La otra vino de la mano del frente 1País que candidatea a Matías Tombolini a diputado nacional, e inauguró una suerte de mix entre publicidad y propaganda. Esta fuerza lanzó “La carne es un lujo”, spot con estética dirigida al segmento ABC1 que no revela hasta el final su mensaje político. “¿Se avecina una fecha especial? Querés brillar, porque vos lo valés. ¡Date un gusto!”, comienza el video que muestra fragmentos de un escote femenino al que, se intuye, le falta algo. Segundos más tarde, expuesta en una joyería como una gargantilla más y descripta por una seductora voz en off, se encuentra una tira de asado. “La plata no alcanza”, resume el aviso, mientras cierra con la imagen de la boleta. Otra versión, vende aceite de girasol como refinado perfume masculino.

Por su parte, y en un volantazo comunicacional que aleja a esta campaña de todas las que ese espacio encaró en el pasado, Unidad Ciudadana decidió apelar a un camino sinuoso entre el humor y la ironía para denunciar el ajuste de Cambiemos ante el que pretende erigirse como único freno posible.

Sin candidatos en pantalla, abrazos electorales ni largos discursos, “La boleta de Macri viene con sorpresas” muestra a un muchacho de espaldas, dirigiéndose hacia la puerta por debajo de la cual acaban de deslizar la lista de Cambiemos. Al tirar por ella vienen enganchadas, en un rollo sin fin, las facturas de luz, gas, televisión por cable, teléfono, agua, prepaga, celular y los demás servicios que sufrieron el tarifazo y que van sumando cifras a un contador en pantalla que rápidamente supera las cuatro cifras. “Fijate lo que viene detrás de cada boleta”, sugiere la sinécdoque antes de cerrar con la lista que encabezan Cristina Fernández de Kirchner y Jorge Taiana, como senadores nacionales por la Provincia de Buenos Aires.

De esta manera, la campaña ensaya otros formatos para disputar la atención del bombardeado interlocutor cuya mirada fluctúa entre los medios tradicionales y las redes sociales, y cuyo pulgar apenas se detiene en la pantalla de su celular cuando algo, mínimamente, lo interesa. Interpelarlo, contagiarle esperanza y lograr su voto es el enorme desafío que enfrenta la comunicación política en tiempos de crisis de representatividad y bolsillos flacos.

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