Redacción Canal Abierto | Este 24 de agosto se celebra el Día del Lector en conmemoración del natalicio de Jorge Luis Borges. Sin embargo, la industria editorial tiene poco para festejar en un 2017 que viene marcado por la caída en la producción y la venta de libros.

Un informe de la Cámara Argentina del Libro (CAL) presentado días atrás muestra que, si bien se mantiene la cantidad de lanzamientos (13.555 durante los primeros seis meses del 2017, cantidad similar al mismos periodos de 2015 con 13.320 y 2016 con 13.672), es notoria la merma general que sufre el sector. La cantidad de ejemplares impresos disminuyó un 23 por ciento respecto del mismo período del año anterior -de 32.806.205 a 25.115.762 millones- y un 39 por ciento respecto del 2015.

A su vez, las editoriales reconocen una caída de entre un 15 y un 25 por ciento en las ventas, en buena medida producto de la pérdida de poder adquisitivo de los argentinos.

Por otra parte, el informe de la CAL también revela el incremento en las importaciones de libros, que se expresa claramente en la balanza deficitaria de la industria cultural: en 2017 se realizaron importaciones por 51,4 millones de dólares y las exportaciones fueron de 14.1 millones de dólares.

Un dato sintomático fue la caída en las compras realizadas por el ministerio de Educación de la Nación que hasta hace poco encabezaba Esteban Bullrich, hoy candidato a senador por Cambiemos la Provincia de Buenos Aires. Para el ciclo 2016 fueron alrededor de 6.3 millones de ejemplares y para 2017, 4.1 millones de ejemplares. Una situación similar ocurrió en la cartera educativa de la Ciudad de Buenos Aires: Para su programa “Leer para crecer” compró 310.000 ejemplares en 2015, 297.000 en 2016 y 296.000 en 2017.