Redacción Canal Abierto | Los cuatro represores juzgados en la causa unificada Orletti III y IV fueron condenados este lunes por delitos de lesa humanidad contra perseguidos políticos argentinos y uruguayos. Ese centro clandestino de detención del barrio porteño de Floresta funcionó durante la última dictadura como base operativa de los grupos de tareas de la SIDE y la Policía Federal, y como sede del Plan Cóndor, denominación que recibió la coordinación de la represión regional. Se estima que por allí pasaron más de 200 detenidos, entre argentinos, uruguayos, chilenos, bolivianos, paraguayos, brasileños y cubanos.

El Tribunal Oral Federal 1 de la Capital Federal condenó a 16 años de prisión al agente de la SIDE César Alejandro “Pino” Enciso por privaciones ilegales de libertad; a 25 años a José Néstor Ferrer, ex integrante de la Policía Federal, por homicidio; y a seis años de prisión a otros dos ex PFA, Rolando Oscar Nerone y Oscar Roberto Gutiérrez, por secuestros.

Los cuatro fueron condenados además a inhabilitación para ejercer cargos públicos por el doble de la pena de prisión que recibieron en cada caso. Los fundamentos de la sentencia se conocerán el 23 de noviembre

Los casos

Nerone y Gutiérrez fueron juzgados por el homicidio de Mario Roger Julien Cáceres y el secuestro de Victoria Lucía Grisonas de Julien. Mario y Victoria estaban casados y tenían dos hijos, Anatole y Victoria, que también fueron secuestrados de su casa en la provincia de Buenos Aires. A Victoria y sus hijos los llevaron a Orletti. Los niños fueron abandonados en una plaza de Valparaíso, en Chile, y adoptados por un matrimonio que desconocía sus orígenes. Abuelas de Plaza de Mayo los localizó en agosto de 1979, cuando Anatole tenía 7 años y Victoria 4.

Ferrer fue sentenciado por el homicidio de Estela María Moya de Gayá y los secuestros de Gustavo Gayá y Ana María del Carmen Pérez, embarazada de siete meses y cuñada de Gustavo. Los dos primeros eran militantes del Partido Revolucionario de los Trabajadores. Luego de un operativo en su vivienda de Chacarita, el 14 de septiembre de 1976, Gustavo y Ana María fueron trasladados al centro de detención.

Por Automotores Orletti IV fue condenado “Pino” Enciso por los secuestros del dirigente sindical Gerardo Francisco Gatti y Julio César Rodríguez, ambos uruguayos, y de Manuela Santucho y su cuñada Cristina Silvia Navaja de Santucho, detenidas el 13 de julio de 1976 en un departamento de la calle Warnes, en Villa Crespo. Cuando la secuestraron, Cristina estaba embarazada.

La querella unificada integrada por el CELS, la Liga Argentina por los Derechos Humanos y el Equipo Jurídico Kaos, había solicitado prisión perpetua para Nerone, Gutiérrez y Ferrer, y 24 años de reclusión para Enciso.

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