Redacción Canal Abierto | Desde el 1 de agosto en que desapareció Santiago Maldonado se han tejido toda suerte de hipótesis y elucubraciones en relación al destino del artesano. Más allá de las intencionalidades que se esconden detrás de algunas de ellas, a continuación enumeramos lo que puede afirmarse, al día de hoy, sobre el caso:

  • El puestero no lo apuñaló. La hipótesis que giraba sobre la idea de que el puestero de la estancia de Benetton en Epuyén, Evaristo Jones, fue descartada luego de que los cotejos genéticos entre las muestras de ADN obtenidas en el puesto y las extraídas a los padres de artesano desaparecido diese negativo. El estudio fue realizado por el Servicio de Huellas Digitales Genéticas de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la UBA.
  • No se encontraron rastros de su ADN en los vehículos de Gendarmería. El mismo equipo realizó un estudio sobre las muestras obtenidas en distintas camionetas de la fuerza, en las que se sospechaba que había sido trasladado Santiago. El examen determinó que hoy compatibilidad genética entre ellas y el perfil del joven. Fueron analizadas 80 muestras, varias de ellas provenientes de los vehículos, y comparadas con las muestras obtenidas de Enrique Aníbal Maldonado y Stella Maris Peloso, sus padres. Quedó pendiente el análisis de dos muestras: una proveniente de un buzo negro, presuntamente del artesano, y otra de un Mercedes Benz Unimog JYI-842, de Gendarmería. Por otra parte, el defensor oficial había advertido que las camionetas y camiones que utilizó la fuerza en el operativo represivo habían sido lavados previamente.
  • Es viable avanzar sobre la pista del celular, pero la Justicia no lo hace. El director del Laboratorio Comsec de la UTN, Ariel Garbarz, sostuvo en radio Del Mar: “Tenemos información de la antena y la zona donde se activó el celular. Está identificada la celda y con esa identificación de la celda el juez (Guido Otranto) puede pedirle a la telefónica que informe qué personas tenían encendido su celular en ese momento y saber los sospechosos o testigos que estaban cerca”. Sin embargo, Otranto no lo dejó declarar, pese a que la Comisión Provincial por la Memoria solicitó que su testimonio sea aceptado. Su amigo Ariel Garzi lo llamó a su número chileno el 2 de agosto a las 15:23 y fue atendido por alguien en un lugar presuntamente cerrado. Garzi escuchó pasos y eco. El llamado duró 22 segundos. Volvió a llamar inmediatamente y  y el celular ya se encontraba apagado.
  • Hay dos expedientes en curso sobre el caso, uno lleva la carátula de “desaparición forzada”. Ambos expedientes se encuentran radicados en el Juzgado Federal de Esquel, a cargo de Otranto. La investigación del que está caratulado como “desaparición forzada” fue delegada por el juez en la fiscal federal Silvina Ávila. El otro es el que tramita el hábeas corpus que fue presentado por el defensor oficial Fernando Machado al día siguiente del operativo de Gendarmería, donde los testigos declaran haber visto por última vez a Santiago.
  • Hay pruebas de que Santiago estaba en el lugar de la represión. Su familia, la comunidad mapuche, y sus amigos de El Bolsón lo reconocieron en el video grabado por el Canal 4 de Esquel en la tarde del 31 de julio, en el kilómetro 1840 de la ruta 40. La ropa que usaba entonces era la misma que había usado diez días antes en las fotos que le sacaron sus amigos. Por su parte, Matías Santana, que estaba con él en la ruta, atestiguó que pudo ver cómo Santiago fue golpeado por tres gendarmes, quienes lo introdujeron a un unimog y luego a una camioneta que partió con rumbo incierto. Santana vio todo desde una loma del otro lado del río, que pudo cruzar.
  • La Gendarmería ingresó ese día a la comunidad Pu Lof en Resistencia de Cushamen sin orden judicial. Hay huellas de unimog y de camionetas dentro de la Pu Lof, y fotografías que demuestran que la Gendarmería realizó un operativo represivo. El juez Otranto había autorizado el despeje de la ruta, pero no el allanamiento.
  • Noceti estaba al tanto del operativo. En un documento de Gendarmería se indica: “El 31 de julio del corriente año a las 22 horas, el jefe del operativo Comandante Mayor Diego Conrado Héctor Balari, tomó contacto telefónico con el señor ministro de Gobierno de la provincia de Chubut, Pablo Durán, quien en horas de la mañana había participado de la reunión de coordinación mantenida con el señor jefe de Gabinete del Ministerio de Seguridad, doctor Pablo Noceti, en la ciudad de San Carlos de Bariloche (RN), quien se comprometió a ordenar a personal de la policía de esa provincia a colaborar con la Fuerza, lo cual no se concretó pese a los reiterados llamados telefónicos al señor Jefe de la Policía de Chubut y segundo jefe de la Unidad Regional de Esquel”. Por otro lado, en un audio del 26 de julio el mismo Noceti decía en Radio Nacional Esquel, que le “preocupaban” los “acontecimiento de violencia” ocurridos por entonces, y advertía que “en la medida en que haya delitos federales por investigar, tendríamos que intervenir”.

Por si esto fuera poco, la testigo Soraya Maicoño declaró que fue retenida en vehículos de Gendarmería en Leleque, donde funciona la subcomisaría de la Policía de Chubut, en campos de Benetton. Y que allí Noceti daba las órdenes y estaba a cargo del operativo.

  • Un gendarme reconoció haber agredido a manifestantes de la represión. Se trata de Neri Armando Robledo, cuya declaración fue entregada a Otranto por Gonzalo Cané, secretario de Cooperación con los Poderes Judiciales, Ministerios Públicos y Legislaturas del Ministerio de Seguridad de la Nación. Junto con él hay otros dos testimonios. Como consecuencia, el juez llamó a declarar a los tres. Esta declaración llega 43 días después de la desaparición de Santiago.
  • Santiago no está en Chile. Lo afirmó la Oficina Central Nacional de Interpol en Chile quien respondió a las solicitudes desde Buenos Aires y y emitió un comunicado donde afirman haber “dejado la solicitud en las morgues y diferentes entidades con la finalidad nos den aviso en caso de realizar el hallazgo de algún cuerpo con las características de Santiago Maldonado”. Por otro lado, desde el país vecino informaron que no hay registro ni de su entrada ni de su salida. Los Carabineros, además, buscaron a Maldonado en los lugares que solía frecuentar, ej hospitales y en controles de rutas y accesos estratégicos y afirmaron que  los pasos cordilleranos no habilitados sólo son transitables de diciembre a marzo.
  • No prosperó la línea de investigación en relación al matrimonio que afirma haberlo trasladado en su auto. La declaración de la pareja que afirma haber llevado a un joven de sus características al pueblo de Tecka es imprecisa y se dio luego de 37 días de la desaparición y 72 horas después de que el Ministerio de Seguridad de la Nación -a cargo de Patricia Bullrich- resolviera aumentar la recompensa por el aporte de datos sobre el paradero del joven de 500 mil a 2 millones de pesos. Desde entonces, ya son más de 200 las personas que afirman haberlo visto. Además, desde el Ministerio señalaron que otra familia cree que podrían ser parientes de la persona encontrada por el matrimonio.

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