Redacción Canal Abierto | 2.020.144 votos a favor de la independencia y 176.565 en contra. Así de contundente fue el resultado de la elección del 1 de octubre, según el gobierno de la comunidad autónoma de Cataluña. Para la Generalitat la participación se situó en el 42,7% sobre el censo total, y del 49,9% si se consideran los votos que el Govern estima como incautados.

Sin embargo, las urnas quedaron de fondo consecuencia de la violencia descargada por la Policía Nacional y Guardia Civil, con imágenes que poblaron pantallas y periódicos de todo el globo. La jornada de este domingo culminó con cerca de 900 heridos por los golpes, balas de goma y salvas que repartieron las fuerzas federales que el Gobierno de Mariano Rajoy movilizó para impedir el referéndum. Prohibida por la Justicia, la elección se vio opacada también por el cierre de los colegios, el desalojo por la fuerza de los votantes y el secuestro de urnas y boletas de votación.

La represión provocó el inmediato repudio en toda la Comunidad Europea que, aún viendo con muy malos ojos los intentos secesionistas catalanes, no tolera que esta sea la imagen de la respuesta Comunitaria. “La violencia no puede ser un instrumento en política”, señaló este lunes el portavoz del presidente comunitario, quien a su vez sostuvo que Bruselas sigue considerando ilegal el referéndum, y que una Catalunya independiente quedaría fuera de la Unión Europea (UE).

Por su parte, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los DDHH solicitó una investigación imparcial sobre la violencia policial en el 1-O, como se conoció en redes sociales el referéndum del domingo.

En tanto, desde la Generalitat, el presidente regional Carles Puigdemont anunció la intención de avanzar esta semana con la proclamación unilateral de independencia, tomando como válido el resultado del referéndum. “Nos hemos ganado el derecho a tener un Estado independiente que se constituya en forma de república, de acuerdo con lo previsto en la ley del referéndum”.

 

Entre dos fuegos

Horacio Tamburini -médico argentino residente en Barcelona desde su exilio en los ’70, ligado a la CTA y a los juicios de lesa humanidad que se llevaron adelante en España cuando aquí, en Argentina, reinaban el indulto y el punto final-  da un marco histórico de la situación: “La previa es muy compleja. La transición de la dictadura a la democracia en España se constituyó en un modelo que fue diseñado por los herederos políticos de Francisco Franco, que se reconvierten pero todos ellos fueron miembros de la dictadura, como Fraga Iribarne, ministro del generalísimo (como se lo conocía a Franco), o Suárez, secretario general de las Falanges. Y por el otro lado, por un partido socialista que reniega del socialismo: Felipe González exige para asumir la Secretaría en el congreso del ’78 si se reniega del marxismo y toda la trayectoria ideológica socialista. A su vez, la estructura judicial, policial, del ejército, de la iglesia y de la monarquía quedaron intactas.”

“Este es el marco en el que se estructura una Constitución monárquica y esta suerte de democracia amañada. España en 40 años no pudo abrir ningún cauce de juicio sobre los más de 125 mil desaparecidos, fusilados en las cunetas, por el ejército, la guardia civil, la policía franquista. Mientras sus tribunales se declararon competentes para juzgar a las dictaduras latinoamericanas.”

“España: Una, grande y libre” era el concepto de Franco, que continúa vigente y señala la intención de la dictadura de que ninguno de los pueblos de España tenga expresiones autónomas. La democracia, por lo que argumentaba previamente Tamburini, perseveró en este camino o se ha declarado prescindente.

Quiénes son los actores

“El estado español, liderado por un heredero del fascismo franquista como Rajoy del Partido Popular. El PSOE que ha abandonado las banderas de la social-democracia y por supuesto ha dejado de lado todo intento de sentarse a discutir la cuestión de las autonomías. A excepción de un acercamiento de Rodríguez Zapatero que en su gobierno viaja a Catalunya y asume la responsabilidad frente al parlamento catalán de respetar todas las decisiones que tome el pueblo de Catalunya con respecto a la autonomía. En ese contexto se aprueba en el Parlamento Catalán casi por unanimidad un nuevo estatuto de Catalunya con mayor autogobierno pero en la Cámara de Diputados de España (las cortes), no sólo el PP sino también el PSOE, se oponen al estatuto y lo recortan y así, recortado y luego con artículos revocados por vía judicial, es aprobado.”

“A pesar de ello, el independentismo en Catalunya no tenía peso. El partido independentista nunca pasaba del 5% de los votos. Con el manoseo del nuevo estatuto llegó al 14% pero luego bajó al 7% y nunca más pasó de allí.”

“Luego, tras la crisis del 2008 con el estallido de la economía española, el surgimiento de nuevos movimientos sociales como la PAH (Plataforma de Afectados por la Hipoteca que lideró Ada Colau, la actual alcaldesa de Barcelona), el crecimiento del desempleo a niveles históricos -un paro juvenil del 40%-, el gobierno de derecha catalán cada vez toma más las banderas nacionales e insiste en que hay temas para renegociar con el estado español (el traspaso de la red ferroviaria, las autopistas, que está desfinanciada la sanidad y la educación). Pero esa misma derecha en el gobierno catalán sigue todas las directrices europeas: es la comunidad autónoma donde está más privatizada la salud pública por ejemplo. En este contexto, cada vez más, el gobierno catalán toma las banderas nacionales y le achaca a Madrid la culpa de todas las desgracias: si fuesemos independientes el paro no estaría en el 27%; si fuésemos independientes habría mucho más dinero para las pensiones no habría recortes, porque nuestra relación con España es de contribución neta, Catalunya sostiene a España con lo que aporta… y este planteo va calando, y va calando porque está el PP en el poder.”

“El principal elemento que promueve el independentismo es el fascismo del gobierno de España, que la derecha catalana en el gobierno ha sabido interpretar y se han ido ganando al conjunto de la población. Y la única respuesta que se le ocurre al inepto de Rajoy es mandar a la policía a pegarle a las viejas que están haciendo la cola para votar”. “Este crecimiento del independentismo era inimaginable hace cinco años”, señala Tamburini.

Huelga general de país

La central sindical más ligada al independentismo, la IAC (Intersindical Alternativa de Catalunya) que es fuerte entre docentes y estatales, fue la primera en convocar una huelga general para este 3 de octubre. Pero también han salido a respaldar la protesta Comisiones Obreras (CCOO), la UGT, los anarquistas de la CUP (fuertes en el metro y los autobuses).

También están llamando a la protesta cámaras empresarias. Con el andar de las horas algunas centrales se han desmarcado llamando no a la huelga sino a la protesta frente al atropello del 1-O, sosteniendo que este no es un enfrentamiento de clase sino una protesta frente al atropello del estado español.

Cristina Faciaben, secretaria de Cooperación Internacional de CCOO, enmarca la medida: “En España hay requisitos legales muy estrictos para llamar a una huelga. Como aquí no estamos hablando de un reclamo estrictamente laboral, la figura a la que apelamos es el llamado a un paro nacional, que no es lo mismo que una huelga general. No se puede hacer una huelga general política. En España está prohibida. Como CCOO y UGT hemos instado al diálogo y apoyamos la movilización en contra de la represión.”

Analizando la situación caracteriza: “A nuestro entender España está al borde de una fractura social que puede tardar muchos años en recomponerse. El empecinamiento del Gobierno español en no sentarse a dialogar con las fuerzas catalanas, negando la evidencia de que hay un problema político, profundiza la crisis. El Gobierno de Cataluña y los espacios que pretenden declarar la independencia unilateral, suman a esta fractura.”

“Desde CCOO y UGT no queremos que esta expresión de disconformidad del pueblo catalán sea utilizada por la Generalitat para declarar unilateralmente la independencia. Sería una decisión fatídica para España y Cataluña. Creemos que lo del domingo sirve de escaparate para denunciar a nivel internacional una falta de debate.” “Es triste que surjan expresiones de odio, cuasi fascistas, contra el pueblo catalán. Esto es algo que debemos parar”, concluyó la dirigente gremial.

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