Redacción Canal Abierto | Si de algo no caben dudas es que el resultado electoral de este domingo confirma la consolidación del espacio que lidera Mauricio Macri como fuerza a nivel nacional. Muestra de ello es que Cambiemos arrasó en distritos como CABA, Jujuy, Corrientes, Córdoba y Entre Ríos, fortaleció posiciones en Mendoza, y dio el batacazo en Salta, Santa Fe, La Rioja, Neuquén, Santa Cruz y Chaco.

De todas maneras, es la provincia de Buenos Aires la que merece el mayor de los análisis, no sólo por tratarse de la “madre de todas las batallas” en cuanto a cantidad de votos, sino porque ese fue el escenario de la derrota de quien hasta ayer se presentaba como la principal figura opositora, Cristina Fernández de Kirchner. Como no ocurría hace 20 años, el peronismo perdió la provincia de Buenos Aires en una instancia legislativa.

Otro dato de la realidad que es insoslayable es que buena parte de los bonaerenses volvieron a respaldar fuerte a María Eugenia Vidal, cara visible y pilar de una campaña en que Esteban Bullrich no fue más que un candidato “mudo”.

Allí la remontada de Cambiemos respecto de agosto pudo sorprender a algunos, pero no a todos. Entre ellos los intendentes que, tanto oficialistas como opositores, jugaron más a nivel local que provincial, haciendo del corte de boleta una herramienta en defensa propia.

Es que fueron muchos los distritos donde Unidad Ciudadana registró gran diferencia entre la cantidad de votos para la categoría Senadores Nacionales (que encabezaba Cristina Fernández de Kirchner) y la de los candidatos locales (concejales y consejeros escolares).

Uno de los casos más resonantes fue el de Berazategui, donde los candidatos del kirchnerista Juan Patricio Mussi ganaron con 100.592 votos. En ese distrito la ex presidenta obtuvo  87.262. Es decir que la boleta local –encabezada por Mussi padre, ex secretario de Medioambiente entre 2010 y 2013- sacó 7 puntos más que en la categoría nacional.

En Avellaneda, tierra del “cristinista” Jorge Ferraresi, también se notó –aunque menor– esta diferencia: Unidad Ciudadana se impuso en todas las categorías, pero con 92.203 sufragios para senadores nacionales y 96.073 para concejales. En este caso la diferencia porcentual fue menos significativa (en torno a 1,2%).

Navarro fue otro de los municipios bonaerenses que dio cuenta de esta brecha: CFK sacó 3.647 votos y la lista del intendente del FPV Santiago Maggiotti 4.699. Por tratarse de una localidad con menor peso específico, aquí la diferencia porcentual fue todavía más importante: más de 10 puntos.

Aunque en menor medida, otros distritos donde se registraron cortes de boleta fueron Lomas de Zamora, Mercedes, Malvinas Argentinas o Ensenada.

Otro que recibió el golpe del “tijeretazo” fue Sergio Massa, probablemente uno de los mayores perdedores en estas legislativas. Mientras que en su pago chico, Tigre, la lista para concejales sacó 64.928, su candidatura a senador cosechó 54.733. Lo mismo sucedió en San Fernando, donde la propuesta del intendente massista Luis Andreotti contó con 41.090 votos, muy lejos de los magros 20.874 que fueron a quien fuera Jefe de Gabinete de Cristina entre 2008 y 2009.

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