Redacción Canal Abierto | Según el IPC Congreso, la inflación de octubre fue del 1,5%. Con este incremento, la inflación acumulada en los últimos doce meses ronda el 24,2%. Y, aunque se espera una desaceleración en noviembre, se prevé un nuevo incremento en diciembre –con la suba de tarifas- que ubicará la inflación acumulada de 2017 entre el 22% y el 24%, muy por encima del 12 al 17%, la meta que el Banco Central había establecido como objetivo para todo el año. De esta manera, este año terminaría con una inflación similar al promedio anual desde 2011, a excepción de los picos de 2014 y 2016.

La cifra coincide con la dada por el Instituto Estadístico de los Trabajadores (IET), de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET), que mide el costo de vida de los trabajadores asalariados de Capital Federal y Gran Buenos Aires. Este informe aporta que la suba de precios de octubre determinó que el salario real formal fuera en 3,8% menor  al de noviembre de 2015. El promedio de la caída mensual desde noviembre de 2015 está en 5,9%. En lo que va de 2017, el salario real creció 2,4% pero aún no recuperó lo perdido en 2016. El estudio también destaca que son las familias de menores recursos y los jubilados los más afectados por el impacto inflacionario.

Con lo dicho, queda claro que la inflación no ha dejado de ser un problema  y mucho menos la “cosa más simple” de resolver, como había anticipado el presidente Mauricio Macri mientras era candidato. La prueba de esto son las políticas que el Central ha llevado adelante los últimos días, cuando volvió a subir la tasa de referencia monetaria al 28,75% para enfriar el consumo y contener una posible inflación atada al ajuste de tarifas. Esta suba es la segunda consecutiva en las últimas dos semanas.

Tal aumento mostró la preocupación del organismo liderado por Federico Sturzenegger, que en un comunicado señaló que los indicadores mostraron “desde octubre una menor inflación”, aunque “todavía se encuentra por encima del nivel buscado“, y reconoció que las expectativas de inflación para fin de año aumentaron respecto del mes anterior de 22% a 23% para el IPC a nivel nacional.

Pymes sin banca

En la misma semana, la autoridad monetaria dispuso terminar con los créditos para inversión productiva al 17% anual, destinados a pymes que necesiten financiar inversiones o capital de trabajo.

De esta manera, los bancos dejaron de estar obligados a ofrecer estos créditos, que representaban 200 mil millones de pesos, el 18% de los depósitos del sector privado en el sistema bancario. No será de la noche a la mañana, pero sí paulatinamente: un 1,5% menos de capital destinado a estos créditos pymes, desde enero 2018, hasta llegar a cero en diciembre.

Las principales perjudicadas por esta política serán, claro, las pymes, cuya única oportunidad para financiarse será obtener créditos al doble del interés. “Era muy necesaria esta línea para un sector que, de otra manera, no podrá acceder al crédito, y va a contramano de un discurso oficial que dice promover la inversión”, sostuvo Marcelo Fernández, titular de la Confederación General Económica de la República Argentina.

Del otro lado, los beneficiarios por excelencia serán los bancos, que ya no estarán obligados a prestar al 17% y podrán colocar esos fondos en Lebac para obtener, en cambio, el 28,75% anual. Significa una transferencia a su favor de 22 mil millones de pesos anuales.

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