Por Inés Hayes y Melissa Zenobi | Patricios es una localidad perteneciente al partido de Nueve de Julio, ubicado en el corazón de la provincia de Buenos Aires. Su nombre evoca a San Patricio, porque su planificación comenzó un 17 de marzo, allá por 1910. Este pueblo, al igual que tantos otros en nuestro país, nació y creció alrededor del ferrocarril. Y también al igual que en muchos otros lugares, su ramal fue cerrado en 1977, en plena dictadura militar. De 7 mil habitantes quedaron 600.

En 2002 vecinos y vecinas formaron Patricios Unido de Pie: un colectivo de teatro comunitario para contar sus historias y reclamar sus derechos. Una trinchera para dar pelea al hambre y la desazón que atravesaba este pueblo olvidado en medio de un país vaciado por años de políticas neoliberales.

Mabel Bicho Hayes era la pediatra de la salita de salud de Patricios y, sin ser actriz, fue una de las impulsoras del grupo que en sus inicios contó con la ayuda del Circuito Cultural Barracas y de Catalina Sur, los pioneros del teatro comunitario: “Nos acercamos al club del trueque para convocar a las mujeres que estaban allí y enseguida se sumaron. Como cuando hay un fueguito que aún no se apagó y alguien lo sopla y enseguida resurge, así fue: sembramos una semilla que prendió por la situación que atravesaban los vecinos”, explicó Mabel.

La referente recordó que la primera historia que contaron fue sobre la fundación del pueblo: “De alguna manera lo que nos unió fue la tristeza y la nostalgia por la falta del tren, porque todos habían sido ferroviarios o parientes de ferroviarios”. Así fue como en marzo de 2003 se estrenó Nuestros recuerdos, la primera obra de Patricios Unido de Pie, cuya dramaturgia fue creada entre todos y todas. Allí aparecía la problemática del tren pero con una perspectiva de esperanza: “La idea no es quedarse llorando, sino buscar la manera de salir adelante. A lo largo de estos 15 años hubo obras de teatro relacionadas a todos los reclamos que tenemos: el cementerio, la pavimentación del acceso, un médico fijo en el pueblo, obras de cloacas y de gas natural”, dijo Bicho.

15 años de historias

El fin de semana pasado, Patricios Unido de Pie celebró quince años de luchas populares hechas historias. La agenda de festejos incluyó la visita del ensamble Somos Chelistas, un grupo de niños, niñas y adolescentes de 3 a 18 años, dirigido por la violonchelista Andrea Espinzo, quien afirmó que fue una experiencia única: “Fueron dos días exquisitos, habitar esa estación de tren que no acepta el destino que le quieren imponer y de conectar con la gente del lugar con su sencillez y entrega”.

Para recibirlos y despedirlos, estuvieron los Soñadores de Patricios, un grupo de percusión de niños y adolescentes.

Ni bien bajaron del colectivo, los chicos y las chicas corrieron al campo y  sólo pararon de jugar para ensayar. “Las risas, gritos y corridas de los chicos en un campo que invita al juego, los conciertos, la atención, la superación de un día al otro y un público súper agradecido”, señaló Espinzo.

El sol se iba poniendo mientras se escuchaban los últimos acordes de los chelos y los vecinos y vecinas no paraban de aplaudir. Rosana Milillo, mamá de Francisco de 12 años, valoró la enormidad del esfuerzo “en el cuidado de cada detallecito, un colectivo impresionante, organizados con un amor inmenso”. Además de “los hermosos conciertos, los juegos y las aventuras de viaje nuestros niños y niñas que recibieron unas increíbles experiencias de organización y convivencia. Que naturalicemos siempre el cuidado amoroso y la energía al servicio de causas colectivas”.

Luego de Somos chelistas, Patricios Unido de Pie presentó el avance de su nueva obra El candidato, que ironiza sobre la figura de un político en campaña prometiendo cosas irrealizables mientras los vecinos y vecinas pedían por tener un cementerio donde enterrar a sus muertos, pavimentar los 6 kilómetros de tierra que separan Patricios de la ruta que lleva a 9 de Julio, la ciudad cabecera del partido, las cloacas, el gas natural.

La noche terminó con un escenario abierto en el que Cacho, vecino actor y cantante compartió canciones populares con los vecinos y vecinas que escuchaban sentados en el andén mientras que la fogata cocinaba los chorizos y las hamburguesas. Bajo un cielo enteramente estrellado, niños, padres y madres durmieron en carpas sobre el andén.

El domingo Somos chelistas tocó en el Salón Blanco de la Municipalidad de Nueve de Julio dejando a todos y todas con la boca abierta. “En este viaje, nuestros hijos e hijas aprendieron a reconocer que el arte, la música, las palabras hecha canción y poesía abren caminos y nos transforma en mejores seres humanos, además de estar atentos y saber que el otro y la otra existe, lo cual es fundamental para construir mundos lindos, creativos y felices”, dijo Silvia Galán, mamá de Alicia de 12 años.

Otras palabras

Adriana, mamá de Valentina: “En estos tiempos de falta de inversión en la cultura y de su destrucción, aún hay un rato de sol en el camino con tantas espinas”.

Eugenia, mamá de Zoe: Hermosa gran familia, que más decir que gracias, increíble, sin palabras, un viaje inolvidable. Cada día confirmo más que música, mate, viaje, alegría, pasillo, compartir, emociones, nuevos desafíos o fortaleza  son todo una sola cosa. Somos Chelistas: felicidad absoluta”.

Gabriela, mamá de Cande: “Nosotras no tenemos palabras para escribir lo que nuestros corazones sienten”.

Mirna, mamá de Lourdes: “Volveremos, como dice Lourdes al país de Bicho”

Gabiota, mamá de Astor: “Muy bellos días, bello grupo de niños y niñas, de madres, padres hacedores de caminos, bellísima música”.

Fotos: Federico Ballesteros

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