Redacción Canal Abierto | Alrededor de las bases militares distribuidas en todo el país, 20 mil trabajadores se encargan de armar y desarmar, reparar y mantener aviones, barcos y armas de guerra de las tres Fuerzas Armadas. “Lo poco que tenemos es por el amor y profesionalismo de los civiles de las Fuerzas Armadas. Lo reconocen hasta los propios militares”, dice Dabel Doblin, delegado de los trabajadores.

A partir de la desaparición del Ara San Juan se han multiplicado en los medios de comunicación las opiniones alrededor del estado del equipamiento militar argentino. ¿Quién mejor que sus trabajadores para opinar? “El deterioro que tienen las Fuerzas Armadas es real, producto de las políticas de los últimos años”, sostiene Doblin.

“Llegamos a un punto de indefensión. Incluso se llegó a hablar de que no existe hipótesis de conflicto. Que el mundo hable de nuestro grado de indefensión en sí mismo lleva a una hipótesis de conflicto”, reflexiona.

En esta entrevista, advierte que la remodelación de las Fuerzas Armadas que plantean algunos sectores del Estado está vinculada a convertirlas en una fuerza de Seguridad, lo que traería aparejada una fuerte crisis.

La realidad de los astilleros, la fábrica de aviones y explosivos, los pueblos que vienen alrededor de las fábricas militares son parte de esta entrevista.

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