Claves para entender la semana política

Por Hernán López Echagüe

Al cabo de un concienzudo y escrupuloso análisis de la realidad argentina, es claro, palmario, incuestionable, cierto, indisputable, incontrovertible, irrefutable, indiscutible, irrebatible, probado, seguro, evidente, innegable, matemático y, por qué no, elemental, que estamos sumergidos en una coyuntura política simplemente lastimosa, miserable, desdichada, luctuosa, pesarosa, lamentable, cariacontecida, funesta, infausta, atribulada, tétrica, lúgubre, deplorable, mustia, desgraciada, taciturna, trágica, aciaga, disparatada, ilógica, insensata, desproporcionada, irracional, absurda, excesiva, descabellada, extravagante, desatinada, perversa, brutal, atroz, cruel, pérfida, diabólica, depravada, excéntrica, chalada, chiflada, maniática, fragosa, embarazosa, retorcida, truculenta, morbosa, escandalosa, intrincada, montuosa, grosera, áspera, sucia, picante, indecorosa, lujuriosa, licenciosa, impúdica, amoral, desaprensiva, mentecata y, por si acaso, obscena.

Semana política, como hemos desarrollado con todo ahínco y minuciosidad líneas arriba, fruto del quehacer y el parloteo de nuestros gobernantes, y no pocos opositores, abigeos, abobados, abombados, abominables, aborrecibles, absolutistas, abstrusos, absurdos, abúlicos, abusadores, abyectos, acalambrados, acaudalados, accesorios, acéfalos, ácidos, acomodaticios, acopiadores, acumuladores, acusados, achacosos, adiposos, adocenados, adormilados, adulones, adúlteros, advenedizos, afectados, afrentosos, agarrados, agresivos, aguachentos, aislados, alarmantes, alcahuetes, alcornoques, alevosos, alienados, alquilados, altaneros, alterados, altivos, alucinados, ambiguos, amiguistas, amorales, amparados, anacrónicos, analfabetos, anestesiados, anodinos, anómalos, anquilosados, anticuados, antisociales, anulados, aparatosos, aparentes, apartados, apestosos, apocalípticos, apóstatas, aprensivos, apretadores, aprovechados, arbitrarios, arcanos, áridos, armados, arrogantes, artificiales, asalariados, asnos, ásperos, atigrados, atolondrados, atornillados, atrevidos, atroces, atrofiados, aturdidos, ausentes, autómatas, azotadores, babiecas, babosos, bacanes, baladrones, baldíos, banales, bandidos, banqueros, bárbaros, barrigudos, basiliscos, bastardos, bebedores, bellacos, beneficiarios, bichocos, birrias, bobos, bocones, bochornosos, borrascosos, botarates, brutales, bufones, burdos, burgueses, burlones, burócratas, buscavidas, cabrones, cacatúas, cachafaces, cachivaches, caducos, calaveras, calculadores, caliginosos, calumniadores, calzonudos, camaleones, camanduleros, canallas, cancerberos, carcamales, carneros, carteristas, casquivanos, cáusticos, cenicientos, censores, cerriles, cicateros, codiciosos, coercitivos, comisarios, comodines, cómplices, concupiscentes, confusos, conspiradores, consumidores, contagiosos, contumaces, corporativos, corruptos, cruzados, cuadrumanos, cuatreros, cuenteros, culposos, curdas, chabacanos, chambones, chantajistas, chapuceros, charlatanes, chicaneros, chorros, dañinos, decadentes, decrépitos, deletéreos, deleznables, delincuentes, delirantes, demagogos, dependientes, derrochadores, desacertados, desacreditados, desalmados, desastrados, desbocados, desconsiderados, desequilibrados, desleales, deslenguados, despóticos, despreciables, destructores, detractores, devastadores, dinosaurios, dipsomaníacos, distantes, duales, egocéntricos, egoístas, embaucadores, enajenados, enceguecidos, enclaustrados, enojosos, ensoberbecidos, escabrosos, escamoteadores, escandalosos, escurridizos, especuladores, esquizofrénicos, estáticos, estentóreos, estercolizos, estrábicos, estrafalarios, extraviados, facciosos, facinerosos, fachendosos, fallutos, fangosos, fastidiosos, fatuos, faunos, ferruginosos, ficticios, fieros, fingidos, flatulentos, frangolleros, frívolos, frustrantes, gananciosos, gandules, gansos, gavilanes, gazmonios, gaznápiros, grandilocuentes, granujas, groseros, grotescos, gruñones, guarros, hacendados, halcones, hampones, herejes, híbridos, hipócritas, hoscos, huidizos, humilladores, ignominiosos, ignorantes, iletrados, ilógicos, impenitentes, impertinentes, imponderables, ímprobos, improductivos, inauditos, incoherentes, incomprensibles, incongruentes, indignos, indolentes, ineptos, infamadores, infaustos, injuriosos, injustos, inmorales, inmunes, inquisidores, insaciables, insípidos, instrumentos, insultantes, intemperantes, intolerantes, inverecundos, irascibles, irracionales, irreflexivos, jactanciosos, lacayos, ladinos, lameplatos, latosos, laxantes, lelos, letales, libertinos, lisonjeros, lobunos, lúgubres, lupinos, macaneadores, macilentos, machacones, malandrines, maldicientes, malevos, maliciosos, malpensados, mandaderos, mandones, mañosos, mayordomos, mediocres, melancólicos, melindrosos, menguados, mentecatos, mentirosos, mequetrefes, miopes, misántropos, mitómanos, mojigatos, monigotes, monocordes, monomaníacos, mórbidos, morbosos, mordaces, morondangas, moruecos, mostrencos, musarañas, mutantes, necios, negados, negligentes, negociantes, negreros, neuróticos, nocivos, nulos, ñaques, ñiquiñaques, obcecados, obscenos, obsecuentes, obsoletos, obstinados, obtusos, ociosos, odiosos, oficinescos, oligarcas, olvidadizos, ominosos, omnipotentes, onomatopéyicos, oportunistas, opresivos, oprobiosos, orates, oscuros, otarios, pachuchos, pajes, palaciegos, paleolíticos, palurdos, pandilleros, pánfilos, papanatas, parlanchines, paródicos, parranderos, pasmosos, patanes, patoteros, patrioteros, patrones, pavorosos, pavotes, pecadores, pedantes, pelafustanes, pendencieros, penosos, pérfidos, perniciosos, perseguidores, perversos, pestíferos, petulantes, pijoteros, pillos, pipiolos, politiqueros, pomposos, ponzoñosos, presuntuosos, pretenciosos, primates, privilegiados, profanos, provocadores, pusilánimes, quebrantahuesos, quisquillosos, rapaces, rapiñeros, raposos, reincidentes, remolones, rencorosos, represivos, repugnantes, resentidos, revulsivos, ridículos, rimbombantes, rudimentarios, rufianes, sabandijas, sátrapas, serviles, siniestros, sinvergüenzas, soberbios, sobornables, soeces, sombríos, soquetes, sórdidos, súbditos, sulfurosos, taimados, tediosos, temibles, temulentos, tenebrosos, tercos, tilingos, timadores, timoratos, tinterillos, torpes, tortuosos, toscos, tóxicos, tozudos, traidores, trapaceros, truculentos, truhanes, ubicuos, ufanos, ultrajantes, usurpadores, vanidosos, vapuleadores, vasallos, ventajistas, vergonzosos, viles, villanos, violentos, vulpinos, zafados, zainos, zopencos, zorros y zumbones.

Y mejor no hablar de los zurriburris.