Redacción Canal Abierto | Sólo la jueza argentina María Servini de Cubría investiga los crímenes del franquismo amparada en el principio de justicia universal. El proceso no es un lecho de rosas; por el contrario, la Justicia y el poder político español intentan sembrar de impunidad ese camino.

“La querella argentina es el único proceso abierto por los crímenes cometidos durante la dictadura franquista. Cuando se nos impidió acabar con la impunidad del franquismo en el Estado español, pudimos abrir ese proceso en virtud de los principios de la Justicia universal”, dice en esta entrevista Chato Galante, víctima de la dictadura de Francisco Franco.

La CeAQUA es una coordinadora de apoyo a la querella constituida en nuestro país contra los crímenes del franquismo. Jacinto Lara Bonilla, uno de sus abogados, explica que el proceso pudo abrirse gracias a la tarea incansable de Carlos Slepoy (quien falleció este año) y el desarrollo de la doctrina de justicia universal.

“Es un principio de solidaridad internacional con la justicia. Le atribuye a los tribunales de cualquier lugar del mundo la investigación y enjuiciamiento de los crímenes más aberrantes que se pueden cometer, que ofenden a la comunidad internacional en su conjunto”, dice Bonilla en esta entrevista. Bajo ese mismo principio fue como el juez Baltasar Garzón pudo investigar los crímenes cometidos por la dictadura argentina y chilena.

No obstante, los entrevistados advierten que desde la fiscalía general de Estado de España emitió a fines de septiembre de 2016 una circular para impedir las comisiones rogatorias para que los imputados declaren en persona de la magistrada.

La entrevista completa

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