Redacción Canal Abierto | Hacia finales de 2017 el gobernador Miguel Lifschitz vetó 13 leyes en menos de 48 horas, todo un record. Doce de ellas el 28 de diciembre y una el 29. Entre las normas frustradas figuraban la 13.676 para desvincular los montos de las multas de tránsito de la dolarización del precio del combustible; la ley 13.671 que creaba 19 centros para personas con consumos problemáticos; y la ley 13.674 para prevenir el acoso escolar en las escuelas; entre otras.

No obstante, no fueron estos sino otros vetos del gobernador la que generó más ruido en la política santafesina, particularmente al interior del oficialismo. La ley 13.742 impulsada por el presidente de la Cámara de Diputados –y predecesor de Lifschitz– Antonio Bonfatti aumentaba los recursos para el recientemente creado Ministerio de Ciencia y Tecnología hasta llegar al 0,50 por ciento del presupuesto de la provincia, en 2021. El proyecto no sólo tuvo el consenso de la mayoría de los bloques de legisladores, incluso opositores, sino que contó con el voto unánime del socialismo.

“Es un veto que va directo al corazón del bonfattismo y síntoma de la interna que vive el Partido Socialista de Santa Fe, donde el sector de Bonfatti era el mas reticente al acuerdo fiscal firmado con Nación”, opina Carlos Del Frade, diputado provincial por el Frente Social y Popular (FSP).


En un intento por edulcorar el enfrentamiento que existe hace tiempo en el seno socialista, el Gobernador no vetó por completo el proyecto. Lo hizo de manera parcial con una contrapropuesta que sostiene ese objetivo del 0,5%, pero como tope y sin aclarar cuándo se cumplirá.

Desde el Ejecutivo provincial dejaron trascender como argumento que los incrementos propuestos por la Legislatura implicarían un incremento del gasto que no sería sustentable para las arcas provinciales. “La explicación es irrisoria cuando un tener presupuesto total de la provincia de 191 mil millones de pesos y la partida para ciencia y técnica es de 180 millones, o sea un 0,13% del total”, explica Del frade.

El financiamiento actual del area dista mucho del propuesto en el proyecto del ex gobernador Bonfatti, hoy vetado a medias. Este preveía destinar en 2018 el 0,21 por ciento; el 0,28 por ciento para el 2019, el 0,38 por ciento para el 2020 y al menos el 0,50 por ciento para el 2021.

“Son decisiones que están atadas a la renovación de los pactos fiscales de los 90` y que pomposamente llaman consenso fiscal”, afirma el diputado y referente del FSP.

Lifschitz vetó también las leyes 13.683, 13.684 y 13.691 que creaban escuelas secundarias en Ricardone ‑cerca de San Lorenzo‑, Cayastacito y Ramayón, en el departamento San Justo. La primera porque la ministra de Educación Claudia Balagué consideró que “no era necesaria”, la segunda porque era mejor abrir un anexo en la ciudad de Laguna Paiva y la tercera porque se habían priorizado otras “necesidades más urgentes”, sostiene el decreto.

“En la administración Lifschitz hay un pragmatismo, para decirlo de una manera no tan beligerante, muy fuerte que no compartimos y rechazamos”, aseguró Del Frade, quien fustigó: “Al Gobierno de Santa Fe lo único que le queda de progresismo es la palabra”.

en octubre

Nuestros temas