Redacción Canal Abierto | El sábado por la tarde la policía de Alta Gracia detuvo a Sofía Gatica, reconocida ecologista de Córdoba, cuando intentaba impedir que los empresarios del monocultivo de soja de la zona fumigaran a 300 metros de la localidad de Dique Chico, en una zona prohibida por una resolución municipal, que se encuentra en conflicto judicial. La activista fue llevada a la comisaría y luego liberada, cuando una manifestación de vecinos reclamaba su libertad. Denuncia que fue obligada a firmar su declaración del procesamiento bajo amenaza de ser apresada nuevamente.

La mujer llegó con un grupo de vecinos y vecinas al campo en el que el productor Dalmasso se disponía a esparcir contaminantes. Al momento de su detención fue maltratada por los agentes que la subieron por la fuerza al móvil policial.

Gatica relató lo sucedido a Canal Abierto: “cuando yo me entero que estaban por fumigar fui, les grité desde afuera del alambrado que pararan, pero ellos no me escuchaban y me acerque,  cuando llegué, el que estaba manejando la maquina paró, pero no para dejar de fumigar, sino para llamar a la policía. Después vino la policía con los sojeros, les dije que no tenían permiso y ellos me decían que yo estaba en propiedad privada. Les aclaré que no iba a salir, y entonces mandaron a buscar más policías, me tiraron al piso, me pusieron las esposas y me llevaron detenida”, narró la militante ambiental. Además agregó “me hicieron muchos moretones y me doblaron el brazo para atrás. Me imputan por invadir propiedad privada y por resistencia a la autoridad”.

El conflicto

El Jefe Comunal de Dique Chico, un pueblo del valle de Paravachasca en las cercanías de Alta Gracia, Nilo Pérez, firmó una resolución prohibiendo aplicar agroquímicos a 1000 metros de la zona urbanizada y de la escuela Bernardo de Monteagudo.

Los empresarios Fisher y Dalmasso, que en octubre se encadenaron para protestar contra un proyecto que limitaba la fumigación a menos de 2 mil metros del casco urbano, en noviembre acudieron a la justicia con un amparo para garantizar su  actividad económica y consiguieron una habilitación de la Cámara en lo Contencioso Administrativo de Segunda Nominación, pero la feria judicial de enero interrumpió la medida cautelar aclarando que no podían fumigar hasta febrero y luego de presentar libretas fitosanitarias y autorizaciones de Agricultura y Ganadería de la Provincia, condiciones que no cumplieron.

Sofía Gatica recordó para esta nota que “le preguntaba al sojero si no le da vergüenza hacerle mal a la gente, a la gente que se está muriendo, y él me decía ´no, no me interesa, no me importa´. Luego de la detención la gente se empezó a movilizar y a cortar rutas. Yo vengo a esta zona porque mis hijos se enfermaron, tienen 3 o 4 químicos en sangre, una de mis hijas falleció, y me vengo para Anisacate, pegada a Dique Chico, libre de agroquímicos, pero cuando fumigan allá me llega a mí”.

La Resistencia

Sofía Gatica integra la Asamblea de Vecinos Auto-convocados de Dique Chico, a unos 50 kilómetros de Córdoba, el pueblo donde llegó escapando de la contaminación en Ituzaingó. Justamente es una de las fundadoras de “Madres de Ituzaingó”, y una de las autoras de la campaña “Paren de Fumigar”. Su hija recién nacida falleció hace 20 años  por complicaciones derivadas de la contaminación con productos utilizados en el cultivo intensivo.

El sábado, luego de su detención en Alta Gracia, y en el medio de una movilización que reclamaba su libertad, la llevaron nuevamente a la comuna donde el jefe policial de Anisacate la amenazó para que firmara un nuevo procesamiento. Sofía dice: “rompió los papeles e hizo uno nuevo, pero agregando ´lesiones leves´. En principio no lo quise firmar, porque de Alta Gracia mandaron eso, pero me respondió que si no lo firmaba me llevaban presa de nuevo. Yo veía la gente afuera y firme, porque no quería volver”.

El Jefe Comunal Nilo Pérez, que acompaña la lucha de los vecinos contra la contaminación ambiental, se solidarizó con Gatica. Los abogados confían en las pruebas existentes para presentar en su defensa.

“la policía tendría que haber entrado a detenerlos a ellos, porque ellos estaban fumigando ilegalmente. Cuando fumigan contaminan a miles de hogares, yo entró a un campo y me llevan presa, ellos entran a cientos de domicilios sin permiso”, denunció la militante ambiental.

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