Redacción Canal Abierto | El director para el Hemisferio Occidental del FMI, Alejandro Werner publicó un informe en el que proyecta una recuperación de la actividad económica no sólo en Argentina sino en toda la economía mundial. El representante de la ultra ortodoxa entidad también indicó que en nuestro país la inflación “seguiría retrocediendo” en caso de que “haya una moderación salarial”. Es decir, aconsejó bajar sueldos y poner un techo a las paritarias para morigerar la suba de precios que hoy aqueja a los trabajadores argentinos (según el INDEC, en 2017 la inflación fue de 24,6%).

En segundo lugar, el FMI sugirió al presidente Macri que una “reducción del déficit fiscal primario” podría contribuir a un equilibrio en las cuentas externas (tipo de cambio y cuenta corriente de la balanza de pagos), que empiezan a ser expuestas como una preocupación creciente en los informes de agencias de calificación internacionales.

Cada seis meses, el FMI da a conocer su informe sobre Perspectivas Económicas Mundiales. Tres meses después de cada informe, se conoce una evaluación preliminar del director para Hemisferio Occidental donde señala ajustes en esa proyección y sugiere recomendaciones de política. Para el caso argentino, Werner no sólo elogió en este caso el camino elegido por el actual gobierno, a partir de una brutal devaluación y consecuente transferencia de ingresos a favor de los más poderosos, apenas iniciado su mandato, sino que ahora le recomienda apretar el torniquete.

A fines de 2017, y ya con el Presupuesto 2018 aprobado por el Congreso, el gabinete económico anunció en conferencia de prensa sus pretensiones de alcanzar una inflación del 15% en 2018, del 10% en 2019 y del 5% en 2020. Esta revisión de las perspectivas inflacionarios reflejó la incapacidad de controlar el aumento de precios del año pasado, el cual finalizó 7 puntos porcentuales encima del objetivo trazado.

En ese sentido, a principio de octubre pasado el presidente Macri hizo circular su intención de fijar paritarias alrededor del 10%, una contradicción con las expectativas que fijaba el mercado y hasta el propio FMI, que las ubicaba en torno al 17,2%. 

Con el volantazo en las previsiones inflacionarias, el pretendido objetivo de techo paritario del Gobierno para este año será del 15%, un irrisorio porcentaje que ya fue roto por varias negociaciones salariales en el sector privado: Aeronáuticos alcanzaron un incremento del 17% anual con cláusula gatillo, y las entidades civiles y deportivas de UTEDYC un 18% en dos tramos no acumulativos (enero y agosto). Los oficialistas sindicatos de trabajadores públicos de Córdoba encabezados por UPCN fueron la excepción: debieron rubricar una suba de apenas el 11%.

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