Por Marina Caivano | Según estimaciones del Ministerio de Salud, en nuestro país abortan 500 mil mujeres cada año, dejando en el mismo lapso un saldo de 100 muertes evitables.

Si bien el debate en torno a una norma sobre aborto legal, seguro y gratuito no es novedad en la sociedad civil y las organizaciones populares, ahora la discusión pareciera abrirse paso para llegar al Congreso de la Nación.

Es que, según trascendió, en una reunión en Casa Rosada el Presidente Mauricio Macri habilitó a los legisladores del oficialismo para que se trate un proyecto de interrupción voluntaria del embarazo. E incluso habría abierto la posibilidad para que cada uno votara de acuerdo a sus convicciones personales.

Mientras en casos como Uruguay post-despenalización el índice de mortandad de mujeres por abortos es nulo y no registra aumento de esta práctica –y hasta en Chile recientemente se aprobó una ley de interrupción legal del embarazo por tres causales-, en Argentina la cuestión todavía está lejos de saldar esta deuda de la democracia.

A cinco años del fallo “F.A.L” de la Corte Suprema de Justicia de la Nación -que ordena establecer protocolos en todas las provincias para la atención de interrupciones legales de embarazo en los casos de mujeres que hayan sido violadas o con riesgos de salud- la mayoría de las jurisdicciones del país aún no cuenta con una normativa que asegure de modo efectivo el acceso al aborto no punible.

Y así suceden casos como el de la niña sanjuanina de nueve años embarazada cuya madre pedía a gritos que “se lo saquen”, mientras las instituciones judiciales y de salud se preguntaban qué hacer. O el martirio de Ana María Acevedo en Santa Fe, a quien obligaron a seguir embarazada sin proporcionarle analgésicos fuertes ni quimioterapia para tratar el cáncer de mandíbula que finalmente la mató.

Legisladores: posiciones a favor y en contra

“Cuando hay una nena adentro también es ni una menos”, respondió Bullrich cuando, en campaña, le preguntaron sobre la contradicción de “estar a favor” de la campaña Ni Una Menos y no considerar el riesgo mortal que corren las mujeres pobres que abortan. Para mesurar lo dicho, después mencionó la necesidad de brindar anticonceptivos y educación sexual para prevenir. Justo él, que como Ministro de Educación desmanteló, desfinanció y ni se fijó si se cumplía la ley de 2006 que establece la Educación Sexual Integral (ESI).

La actitud hipócrita de Bullrich no es única en el panorama político actual. “Estoy en contra de la legalización de la marihuana y en contra de la legislación del aborto”, se pronunciaba el precandidato a diputado por Unidad Ciudadana Daniel Scioli en su campaña presidencial de 2015. Luego se conoció su inconsecuente comportamiento con Gisela Berger.

El mismo día que el por entonces precandidato a senador por Cambiemos hacía sus impunes declaraciones, los postulantes por Convocatoria Abierta por Buenos Aires Nina Brugo (abogada feminista), Claudio Lozano y María Elena Barbagelata presentaban una denuncia ante el INADI por discriminación contra la mujer. La base de la demanda se basaba en el precio de venta del misoprostol, que es el medicamento necesario para la interrupción del embarazo en los primeros meses, en los casos no punibles. En las farmacias argentinas cuesta 2700% más que en Francia.

“No hay perspectiva porque no hay formación”, explicaba Brugo. “Si yo entrara al Congreso, o quien entre de mi fuerza, buscaría una Ley en la cual los funcionarios públicos y toda persona que se desempeñe en el Poder Ejecutivo, Legislativo y Judicial tuvieran obligatoriamente que hacer curso de formación con perspectiva de género, porque es la única manera de ir adquiriendo otro modo de ver las cosas, otra realidad social”.

Las posturas respecto al tema varían y se confunden en el seno de  los partidos mayoritarios. En Unidad Ciudadana, por ejemplo, se puede encontrar a Daniel Filmus o a Jorge Taiana en apoyo a la legalización del aborto voluntario, y a la ex presidenta Cristina Fernández quien ha mantenido un silencio con respecto a los dichos de Bullrich acorde a su posicionamiento declarado. “Muy pocas voces se alzaron desde la principal fuerza opositora en ese distrito (provincia de Buenos Aires) y eso es lo más preocupante. Porque Bullrich no es el único que deja de ver a la mujer cuando hay un proceso de gestación, para sólo ver el ‘adentro’”, analizó la periodista feminista Marta Dillon en su nota en Anfibia.

Por otro lado están Margarita Stolbizer y Raquel Vivanco, defensoras del derecho a decidir. Ambas forman parte del Frente 1 País que lidera Sergio Massa, un espacio dentro del cual el candidato Felipe Solá manifestó hace pocos meses que “el aborto no es un tema que se está debatiendo en este momento porque no está instalado”.

Son pocos los partidos que han elaborado propuestas sobre el tema. En su momento, el mayor rechazo a los dichos del ex ministro vino por parte del movimiento feminista, de referentes de partidos de izquierda como Myriam Bregman del FIT, Vilma Ripoll (MST) y Victoria Donda de Libres del Sur.

De todas formas, la gran mayoría de los candidatos de diversas fuerzas opositoras, y algunos pocos oficialistas, utilizan el “comodín” de expresar tener voluntad de dar debate sobre el tema en un momento eventual. “En la política muchas veces se dice lo que los demás quieren escuchar y no efectivamente lo que se piensa o se practica”, explica Margarita Stolbizer.

Entretanto, las mujeres más vulnerables de los sectores carenciados continúan esperando que se les reconozcan sus derechos. “Yo no pierdo las esperanzas porque en Francia se aprobó el aborto voluntario en el año 1975 con un gobierno de derecha”, dice esperanzada Nina Brugo, referente histórica del feminismo y la Campaña Nacional por el Aborto Legal Seguro y Gratuito. “Recuerdo que cuando salió el divorcio en la Argentina, algunos decían que todos se iban a divorciar. Es absurdo creer que con eso van a conformar a las mujeres, pero ojo, porque eso no les va a traer más votos”.

Un proyecto, otra oportunidad

Diputadas de diversos bloques políticos insistirán en pedir una sesión especial para tratar directamente el proyecto el próximo 8 de marzo sin que pase por comisiones. El proyecto para habilitar la interrupción voluntaria del embarazo hasta la semana 14 de gestación será presentado el 6 y necesitará reunir 129 presencias para llegar al quórum.

Mientras tanto, los referentes legislativos de Cambiemos ya salieron a ponerle paños fríos a la cuestión. Dicen que quieren ir “paso a paso” y no avalarán un debate en el recinto sin un tratamiento previo.

El último proyecto legislativo para la Interrupción Voluntaria del Embarazo entró en el Congreso en 2016. Fue la sexta vez que se presentaba y llevaba la firma de casi 40 legisladores de distintos bloques.

 

FOTO: Luciano Dico (@dicoluciano)

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