Redacción Canal Abierto | A través de un comunicado publicado por la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI), se advirtió el retroceso que sufre la industria textil producto de la caída del consumo en los comercios minoristas y el aumento del nivel de importación.

Según el informe, la baja en la producción durante 2018 llevó a que exista “una tendencia a la precarización laboral durante el año”. Además, los indicadores mostraron el crecimiento del empleo informal y la reducción de puestos de trabajo registrado. De acuerdo a los últimos datos disponibles, “la cantidad de costureros asalariados registrados cayó un 8,1 por ciento interanual en el segundo trimestre de 2017, a la par que se estima, en base a la EPH-Indec, que los costureros informales se incrementaron en 35 mil para igual período”.

La caída en el consumo y la producción se suma a los aumentos de los costos, entre los que se encuentran el de financiamiento, el incremento en las tarifas de luz (que superó 118,2% en febrero de 2018, en relación al mismo mes del año anterior) y la suba en el precio de los combustibles.

Las tiendas minoristas también bajaron las ventas (-2,8% de acuerdo a datos de la CAME) producto de la importación. Los supermercados son los principales compradores en el exterior y esto trae como consecuencia que se desplace la producción local.

La industria textil sigue en retroceso al igual que los puestos de trabajo vinculados a este sector. Los grandes costos en la producción no han permitido que las Pymes del rubro puedan crecer y por el contrario ha favorecido a las cadenas de supermercados que importan desde China. Respecto de los precios textiles, en febrero aumentaron por debajo de la inflación general del Indec.

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