Redacción Canal Abierto | La frontera norte de Ecuador lindera con Colombia se encuentra desde enero convulsionada por los ataques de elementos de la narcoguerrilla colombiana a las fuerzas públicas ecuatorianas. Las versiones indican que serían disidentes de las ahora desarmadas y legalizadas FARC. Lo cierto es que esa región colombiana es gobernada por el narcotráfico y estas bandas se mueven a uno y otro lado de la frontera.

El 26 de marzo pasado, un equipo del diario ecuatoriano El Comercio compuesto por el periodista Javier Ortega, el fotógrafo Paúl Rivas y el conductor Efraín Segarra, que se encontraban en la localidad fronteriza de Mataje realizando un informe sobre la situación en la región fueron secuestrados. A partir de ese momento la información que se pudo obtener es fragmentaria y contaminada por rumores y datos falsos.

Rivsas, Ortega y Segarra cautivos.

El último hecho que desencadenó el regreso urgente del presidente Lenín Moreno de Lima donde participaba de la Cumbre de las Américas, fue la aparición de fotografías donde supuestamente estarían los periodistas asesinados. La reacción e indignación de los trabajadores de prensa ecuatorianos y la ciudadanía recae sobre el gobierno.

El presidente Moreno a su llegada a Quito lanzó un ultimátum que vence este viernes 13 a las 11 de la mañana. En conferencia de prensa dio un mensaje público, visiblemente conmovido:

“Queridos ecuatorianos, ¡basta ya! Indignación, repugnancia, dolor e ira acompañan al corazón de todos los ecuatorianos. Hemos sido siempre un país de paz, de tolerancia, respeto. No podemos permitir que se juegue con ese bien que ha sido nuestro bien más preciado. En virtud de la respetable y querida vida de nuestros queridos compañeros periodistas, hemos sido tolerantes en el extremo y hemos permitido que se detengan operaciones que anteriormente hemos ordenado. Estaba dispuesto a todos los sacrificios por la vida de nuestros ciudadanos, para que regresen con vida, pero no va más”, manifestó.

“No va más,queridos compa­triotas. Doy un plazo de 12 horas a estos narcos para que nos entreguen la prueba de existencia de nuestros queridos compatriotas. Caso contrario, iremos con toda la contundencia, sin contemplaciones, para sancionar a estos violadores de derechos humanos y de todos los principios de la solidaridad. Yo acompaño en el pesar. He venido con los familiares de los queridos periodistas. He sentido como propio el dolor, así como sienten todos los ecuatorianos. El pesar inmenso que nos acompaña.”

Veremos que ocurre en las próximas horas, pero son pocas las esperanzas, a pesar de que el gobierno no de crédito de las pruebas del ajusticiamiento de los rehenes y que ningún medio haya publicado las fotografías que, de todos modos, ya circulan en las redes.

 

Fuente: Elcomercio.com

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