Redacción Canal Abierto | La prensa internacional puso en primer plano la supuesta baja participación electoral en los comicios que definieron la reelección de Nicolás Maduro. Sin embargo, el porcentaje es similar o superior a otros procesos que no han sido cuestionados por el orden global. El resultado contundente refuerza al gobierno en su disputa con la oposición y con los grupos violentos que amenazaron la democracia durante los últimos dos años, y también lo consolida en el orden regional, en el que podrá discutir con más garantías con países que hicieron/hacen campaña hablando mal de Venezuela.

Canal Abierto conversó con la escritora Carola Chávez, editora del semanario humorístico El especulador precoz y de Qué pena con este señor, una serie de crónicas sobre la clase media venezolana.

Identificada con el chavismo, Chávez analizó desde Caracas el contexto poselectoral: “Después de conocer los resultados, desde el chavismo sentimos una alegría enorme, porque en la circunstancia en la que estamos de asedio, de amenaza, haber logrado más de 6 millones de votos es una proeza. Habíamos pasado la última semana bajo una serie de presiones y amenazas y fuimos muchos a votar casi con la certeza de que ese voto nos iba a costar caro y que amaneceríamos en una situación de violencia. Pero eso no sucedió, las calles amanecieron en paz, los grupos que trataron de organizar acciones en las diferentes ciudades no tuvieron receptividad entre la gente y amanecimos en un país tranquilo. ¡Es una sensación casi mágica!”

Los titulares hablaron de “alto índice de abstención”. Los datos duros indican que La participación fue del 46% y que Nicolás Maduro (PSUV) obtuvo más de 6.200.000 votos, con los que alcanzó el 67,82%. Henri Falcón (Cambios de Alianza), obtuvo 1.925.000 votos (20.49%). Y el tercer candidato y pastor evangélico Javier Bertucci obtuvo 988.761 votos, el 10.82% del electorado.

“Hubo un sector de la oposición que llamó a la abstención. Aquí hay un 20% histórico de abstención en todas las elecciones, y sí hubo una participación más baja de la que estamos acostumbrados desde que llegó el chavismo, cuando la participación electoral llegó a cifras altísimas superando el 70%”, sostuvo Chávez.

Y aclaró: “Pero en estas circunstancias en las que votamos bajo tanto asedio encontramos que la no participación no fue del oficialismo, que tuvo sólo un millón de votos menos que la elección anterior pero obtuvo 6 millones 700 mil votos, o sea que el chavismo sí se movilizó. Este sector de la oposición no fue a votar, pero no atendiendo al llamado de la oposición sino desatendiendo todo. No votaron ni por Henry Falcón ni por el otro sector violento, están despolitizados. El sector abstencionista llamaba a un gran cacerolazo al momento que estuvieran anunciando los resultados y eso no pasó. Desmotivaron tanto a su gente que los ciudadanos comunes ayer estaban en sus casas porque no tenían a quién seguir”.

La comunicadora además destacó que el domingo “era un día perfecto para incendiar las calles, pero hay una apatía absoluta y no hay ningún apoyo de parte de la gente, del opositor común y corriente que ellos necesitan en la calle. Lo más preocupante es que no parece haber voluntad de alguien para tomar las riendas de ese grupo de personas que necesitan una referencia política, y el país necesita una oposición seria”.

La legitimidad de los números

Donald Trump fue electo en 2016 con el 46% de los votos, y con un 54% de participación. Emmanuel Macron ganó en Francia con el 32,2%, con una participación del 42%. Juan Manuel Santos fue reelecto en Colombia en 2014 con 50,9%, por un 47% de votantes activos. Enrique Peña Nieto llego a la presidencia de México en 2012 con 31%, en una elección que registro el 63% de participación. Sebastián Piñera volvió a La Moneda en Chile el año pasado, gracias al voto del 55% de los electores, que en esa oportunidad fueron el 49% del padrón. Ninguno de estos resultados -incluso en países donde se pone en tela de juicio la legitimidad de la elección venezolana- parece ser tan alarmante para los medios dominantes como lo que sucedió este fin de semana en la nación bolivariana.

En las últimas horas, el candidato de extrema derecha Bertuchi, reconoció el resultado electoral. Falcón en cambio cuestionó la legitimidad del triunfo oficialista, pero no impugnó oficialmente el resultado. Ambos candidatos coquetearon en algún momento de la campaña con llamar a no votar a sus seguidores, sin embargo ambos fueron a las urnas el domingo. Los veedores internacionales, las comisiones de fiscalización extranjera, y todas las instancias de revisión dieron por aprobado el funcionamiento de la transparencia del proceso electoral.

Desde el oficialismo, a pesar de la fortaleza del triunfo, reconocen que esta etapa requerirá cambios que determinarán la gobernabilidad durante los próximos seis años. Dijo Chávez: “Suponemos que habrá declaraciones en las próximas horas por parte de Estados Unidos con nuevas sanciones. Nosotros estamos buscando nuevas formas de producción y abastecimiento porque nos bloquean los alimentos que necesitamos importar, nos congelan las cuentas bancarias, nos impiden importar medicinas, estamos en un período de resistencia y de reinvención. Somos un país netamente petrolero que nunca ha diversificado su economía, y ahora estamos en ese trance”.

En el plano internacional también se inicia una nueva era para Venezuela, en su vínculo con la región y sus gobiernos renovados de derecha y centroderecha, y también en su conflictiva relación con el norte del continente: “La perspectiva es la misma de siempre, porque todos los triunfos de Chávez, que eran incuestionables porque ganaba con el 70% en elecciones con participación del 80% del electorado, fueron igualmente cuestionados. A Chávez le llamaron dictador desde el primer día, desde antes de llegar al poder, cuando estaba en campaña ya era dictador. Lo mismo con Maduro, todas las elecciones son desconocidas por parte de la oposición local y lo que llaman la comunidad internacional, es un grupo de países que no llegan a 20. Es apenas un titular, una pantomima”, afirmó la escritora.

Luego recordó que Maduro fue el canciller de Chávez durante nueve años. “El mapa de la política internacional de Chávez se ejecutó con Maduro al frente, los planes que han permitido que Venezuela no haya sido agredida por Estados Unidos, que nos tiene unas ganas tremendas, son aguas en las que nuestro presidente se mueve con una soltura envidiable”, concluyó.

 

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