Redacción Canal Abierto | En diálogo con Canal Abierto, Carolina Balderrama, periodista y docente feminista, explica la histórica lucha de mujeres hoy visibilizada a través de la legalización del Aborto Legal, Seguro y Gratuito y la movilización Ni una menos.

El movimiento de mujeres lleva una lucha histórica desde la vuelta de la democracia que se encuentra canalizado a través de los 33 encuentros realizados a lo largo y ancho del país. Hoy la organización y la lucha histórica han llevado a que se debata en el Congreso la despenalización del aborto.

“Nos encuentra en un momento de despenalización social. No hay un lugar donde no se hable de esto, ya sea a favor o en contra. Ya no da vergüenza sacarlo del closet. Hablemos de derechos o de estar a favor de la muerte de las mujeres,  de la criminalización, del aborto clandestino o a favor de la vida y del aborto en condiciones, que las mujeres y los cuerpos gestantes que lleguen a esa decisión lo hagan en las mejores condiciones para poder continuar su proyecto de vida – explica Carolina Balderrama-. Todo el tiempo hay niñas de 10 años obligadas a ser madres, a embarazarse o continuar con un embarazo, eso es un abuso, una violación a los derechos que incluso están en el Código Penal “.

Respecto de Ni una menos, comenzó como un modo de parar la brutalidad de los femicidios. Hoy puede decirse que es uno de los tantos modos de visibilizar la lucha de mujeres que cada vez tiene un nivel de organización mayor.

“El 8 de marzo de 2017, las mujeres, lesbianas, travestis y trans fuimos las que les hicimos paro a este gobierno del ajuste.  El reclamo que se dio en el marco del  tercer ni una menos fue que queremos estar vivas y libres y sin FMI”, argumenta Balderrama.

Las mujeres, lesbianas, travestis y trans son las que históricamente se encargan de las tareas de cuidado y las que cobran por su trabajo un 27% menos que los hombres.

“Somos las que tienen seis horas promedio más de trabajo  en relación a otra cosas que hacemos si tenemos un trabajo formal. En estos últimos dos años hemos perdido la posibilidad del empleo formal y en general lo que hacemos  aparte de cuidar a nuestro hijos y a nuestras hijas, es acceder a un trabajo precario, por lo cual el ajuste y la toma de deuda nos afecta directamente”, esgrime la periodista.

Por último, resulta transversal poder pensar a los medios de comunicación como generadores de sentidos. “Trabajar en la comunicación es trabajar con el sentido directamente. Comunicadores y comunicadoras  tenemos una gran responsabilidad y no podemos desconocer las leyes de identidad de género , de matrimonio igualitario y tantas otras. Nosotros construimos los hechos noticiables.”

 

Entrevista completa:

en octubre

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