Redacción Canal Abierto | En un contexto más que preocupante para los adultos mayores en todo el país, con quita de beneficios, jubilaciones a la baja, recorte de prestaciones y aumentos generalizados, los trabajadores y trabajadoras del PAMI Rosario denunciaron las particularidades de la delegación local, que se parecen a un proceso de abandono y retiro de obligaciones, al cual la comunidad de empleados públicos le hace frente.

En una conferencia de prensa, expusieron el viernes la falta de mantenimiento e insumos hospitalarios y de limpieza en los policlínicos, problemas de infraestructura y trabajadores precarizados.

“La situación acá es terrible. No hay reliverán para la guardia, no hay hilo para sutura, no hay insumos de laboratorio para hacer una base a los jubilados”, asegura Guillermo Grand, delegado integrante de la Junta Interna de ATE PAMI Rosario.

“Los mismos trabajadores del PAMI están comprando los medicamentos para darle a los jubilados. Si bien hemos visto crisis en el PAMI, esta es la peor; llega a una instancia en donde suspenden cirugías por falta de agujas. La desidia que tiene el PAMI I y PAMI II y el estado de abandono, con respecto a la infraestructura y los materiales de trabajo es terrible. Si acá viene una auditoría lo cierran al PAMI”, explicó Grand.

“Para Rosario nunca hubo un peso, acá la plata no llega, acá las prestaciones no llegan, acá se caen los proveedores porque no les pagan, los abuelos no tienen cómo atenderse. Esto se mantiene con el esfuerzo de los empleados, acá todos los trabajadores ponemos el lomo, vamos y compramos la gaza, compramos el papel higiénico, hasta el detergente, la lavandina para lavar los pisos. Esto se mantiene por eso, pero si es por la política del Estado Nacional con respecto a la salud de los jubilados, esto queda en manos de Dios”.

El plan de lucha de los trabajadores continúa, y el próximo 12 de julio reclamarán en Buenos Aires con una jornada de paro y movilización nacional “por condiciones dignas de trabajo para los laburantes y policlínicos dignos para los beneficiarios”.

“Hay un montón de negocios, hay un montón de derivaciones, hay un montón de sanatorios amigos de la gestión que están atendiendo a los pacientes que deberíamos estar atendiendo acá. Ni hablar de la emergencia, el PAMI no tiene más emergencia, nosotros tenemos un sistema de emergencia que era pionero en Rosario y se adoptó en todo el país, y de un día para el otro lo cerraron y las ambulancias están paradas acá. Y los abuelos se mueren en su casa porque no hay nadie que los vaya a buscar”, concluyó el delegado.

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