Redacción Canal Abierto | Luego de 6 años de trabajo, el realizador audiovisual Martín Céspedes pone en la pantalla grande su potente film sobre la lucha del Movimiento Campesino Santiago del Estero contra el avance devastador de los agro negocios en la provincia.

Con viajes y filmaciones, convivencias y luchas compartidas entre 2012 y 2016, el documentalista convirtió lo que originalmente iba a ser un corto para la revista Crisis, de la cual forma parte, en una película sobre la resistencia campesina por permanecer en la tierra y defender sus formas de vida.

La narración intercala escenas de la vida en los territorios, con momentos de conflicto e imágenes sobre el juicio por el asesinato de Cristian Ferreyra, del Mocase. Ferreyra fue baleado en noviembre de 2011 por Javier Juárez, contratado por el empresario rural José Ciccioli, según las denuncias de la organización y la familia, aunque la justicia finalmente lo declaró inocente.

Se trata de un film que bien puede ser tomado como referencia de la constante batalla de la organización surgida en 1990 con el objetivo y la necesidad de defender la tierra y mejorar las condiciones de vida de las más de 8 familias que la integran -la mitad de las que existen en toda la extensión santiagueña-.

El MOCASE: Su accionar está basado en la lucha por la tierra y el desarrollo de emprendimientos productivos autónomos. Hace años defienden la posesión de los campos contra las pretensiones de empresarios, y de financieras que ostentan títulos de dominio de miles de hectáreas compradas a precio irrisorio durante la última dictadura militar, entre otros casos.

¿Cómo fue recibido el documental en las comunidades campesinas?

-Martín Céspedes: El MOCASE ya la había visto, les gustó muchísimo y se la apropiaron, tienen una copia y la están difundiendo por los parajes de toda la provincia.

Eso puede entenderse como un sinónimo de éxito…

-Es a lo que aspiraba, la difusión de un documental es muy corta, entonces aspiraba a que pueda aportar al fortalecimiento de la organización y a que se pueda mover así.

¿Qué fue lo más movilizante de todo el proceso?

-Te impacta el nivel de violencia que hay en los territorios campesinos de Santiago del Estero. Es una película sobre el campesinado, pero también es sobre la violencia. Sobre la violencia humana, institucional, sobre como esa violencia nos atraviesa, y muestra una violencia que en las ciudades esta naturalizada, con desalojos, represión y muerte, es parte del paisaje en la ciudad, pero en los territorios campesinos rompe el paisaje, sobre todo porque esos territorios, que están en los márgenes, empezaron a cobrar relevancia a partir del agro negocio.

A partir de esta experiencia, ¿cómo analiza el futuro cercano de este conflicto?

-Hay que formar comunidad, hay que desarrollar redes, porque estamos viendo lo que se viene, y la película muestra que el agro negocio tiene todo a su favor, el poder político, el poder judicial, el poder policial, el lobby trasnacional, y sin embargo hay una organización campesina de familias que viven en el medio del monte, que lo frena. Entonces, desde una mirada urbana, hay algo que nos tienen que interpelar, porque hay formas de resistencia y de potencia que pueden parar este avance.

Estrena este Jueves 26 de Julio, a las  20.00 hs, en el Cine Gaumont (Av. Rivadavia 1635, Congreso)

en octubre

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