Redacción Canal Abierto |En las últimas semanas, a través del Boletín Oficial, Macri firmó el decreto  683 en el que explicita que las Fuerzas Armadas”serán empleadas en forma disuasiva o efectiva”, esto implicaría que tendrían “nuevos roles y funciones”. En la historia de nuestro país, el Estado necesitó “inventar” un enemigo interno para justificar la represión.

Orlando Carriqueo es secretario ejecutivo Huerken de la Mesa Coordinadora del Parlamento Mapuche y Tehuelche de Río Negro, relata cómo históricamente se ha suprimido la identidad en pos de la construcción del Estado Nacional. La muerte, el despojo y los negociados empresariales.

“El ejército argentino esclavizó y suprimió identidades.  Se llevó a  niñas y niños, hizo trabajo forzado que generó los primeros campos de concentración. Ese genocidio es fundante de un Estado y  es el genocidio de todos los pueblos originarios, que es una cuestión territorial que no está resuelta. Somos el crisol de razas sin pueblos originarios”, explica Orlando Carriqueo.

La historia del genocidio de las comunidades mapuches continúa latente, quienes gobiernan hoy, son las mismas familias que financiaron la campaña del desierto y que continúan con el exterminio de los pueblos para perpetuar sus negociados.

“Si el Gobierno quiere resguardar los intereses que deje de vender el territorio a los amigos del presidente. Nosotros, no tenemos territorio comunitario  ni relevamiento territorial sólo tenemos muerte y despojo en manos de empresas multinacionales: petroleras, mineras -dice Carriqueo-. Mientras más conciencia haya y más se levante la voz de nuestro pueblo, más jóvenes se van a identificar como le pasaba a Rafael. Jamás viviremos de rodillas.

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