Redacción Canal Abierto | Se cumplen 25 años de la desaparición de Miguel Bru, dos años más de los que tenía cuando la policía detuvo al estudiante de periodismo en la ciudad de La Plata. Hoy, como todos los 17 de agosto desde 1999, habrá una vigilia, frente a la comisaría novena, lugar donde desapareció luego de denunciar a un grupo de efectivos por un allanamiento ilegal en su casa.

“Este año tengo una sensación distinta a otros, todo me costó más. Me movilizaba mucho preparar la vigilia. Empiezan los 25 años y tendría que ser al revés, pasa el tiempo pero estamos preparándonos para un nuevo reclamo, decirles que no olvidamos y que no vamos a dejar reclamar”, explica en diálogo con Canal Abierto, Rosa Schonfeld, mamá de Miguel.

En el proceso judicial por su desaparición en 1999, fueron condenados a prisión perpetua, en juicio oral y público, los policías Justo José López y Walter Abrigo, acusados de tortura seguida de muerte, privación ilegal de la libertad y falta a los deberes de funcionarios públicos. En 2003, la Suprema Corte Bonaerense dejó firme la condena a ambos ex funcionarios policiales. Además, se logró destituir, mediante un jury de enjuiciamiento, al Juez de la causa Amilcar Vara al comprobársele irregularidades en 26 causas distintas en las cuales estaba involucrado personal policial.

“Si no hubiera sido por los amigos, por los jóvenes, nosotros no hubiésemos sabido nada. En ese momento, mi único problema era vender una olla más porque representaban ocho ladrillos. Teníamos una casilla que la estábamos revistiendo de material”, cuenta Schonfeld.

Lamentablemente, el caso de Miguel, desaparecido durante la democracia, no es el único ni es aislado. Desde la asunción de Cambiemos, las fuerzas de seguridad han contado con aval oficial para actuar a discreción y ha dejado como saldo la muerte de Santiago Maldonado y de Rafael Nahuel  entre otros tantos casos.

Hay un gobierno que está avalando el gatillo fácil. Al presidente tendría que darle vergüenza universal, haber recibido a Chocobar cuando terminaba de asesinar impunemente a un ciudadano. Acribilló a una persona y desde el gobierno lo felicitaron. Están avalados para matar y la justicia es lenta y ciega, todo esto hace un combo en el  que el humilde pierde la vida y nadie responde por ellos”, asegura la mamá de Miguel.

Lo cierto, es que la desaparición de Miguel, llevó a que en una ciudad como La Plata, repleta de estudiantes, el caso no quedara impune. Lejos de eso, fueron los mismos jóvenes los que sostuvieron a Rosa y a toda la familia ya que ayudaron personalmente en la búsqueda. Los mismos jóvenes, amigos y compañeros que mañana estarán en la vigilia.

“En septiembre de 1993 salió una nota en Página 12 y ahí comenzó la lucha. A fin de año La Plata queda vacía porque es una ciudad de estudiantes. Yo siempre digo que tanto la policía como el juez deben haber dicho ‘ya pasó’. Pero en 1994 volvieron con más fuerza y ya después se convirtieron en la piedra en el zapato de la justicia. Fueron los estudiantes. Cuando me dicen ‘Rosa cómo sigue luchando’, yo respondo que el mérito no es mío, es una causa solidaria de muchísima gente que apoyó esta lucha. Cumplimos 25 años caminando juntos y seguimos hablando de Miguel, pobre hijo”, sentencia su mamá.

La vigilia, que contará con diferentes actividades, será hoy frente a la comisaría novena en calle 5 equina 59 en La Plata, a partir de las 19 y hasta las 2, horario en el que quedó demostrado en el juicio oral y público que a Miguel lo ingresaban en la comisaría, lo torturaban hasta la muerte y lo sacaban ya sin vida.

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