Por Marina Caivano | El 16 de octubre, un grupo de personas irrumpió en la Escuela Media Nº 8 de La Plata para impedir que se dictase una clase de Educación Sexual Integral (ESI). El atropello llegó a tal punto que debió intervenir la Policía para aplacar a los intrusos. La intervención organizada por el grupo “El Bebito” La Plata no fue un fenómeno aislado, es parte de la escalada retardataria que se ha desatado. Apoyada por fuertes intereses evangelistas y católicos, la virulenta avanzada convocó a la movilización del 28 de octubre contra lo que llaman la “ideología de género”.

Desde que se logró el dictamen favorable para inaugurar el debate parlamentario que habilite actualizar la Ley 26150, ciertos sectores de la sociedad se declararon en contra. En resistencia a la reforma, han iniciado fervorosas campañas con el lema “No se metan con mis hijos”.

La relación cada vez más cercana entre el Gobierno y la Iglesia Evangélica es una amenaza contra el avance de la reforma. Como lo explicó Carlos Rodríguez en Página 12, el vínculo entre el Estado y la Iglesia Evangélica en provincia de Buenos Aires ya había comenzado en la gestión sciolista pero se profundizó con la llegada de María Eugenia Vidal. La Iglesia aporta su estructura de templos en el Conurbano bonaerense para otorgar ayuda alimenticia y social, y a cambio, empieza a intervenir cuando se debaten ciertas políticas públicas.

Prueba de esto son las declaraciones del  pastor Jorge Sennewald que dan cuenta del acuerdo contraído entre su congregación y el Estado. El 4 de septiembre, el presidente Mauricio Macri, la gobernadora Vidal y la ministra de Salud y Desarrollo Social, Carolina Stanley, se reunieron con pastores evangélicos y -aunque no hubo comunicados oficiales- lo hablado trascendió. En ese trato, el Gobierno se habría comprometido a frenar la agenda de la reforma de la Ley de Educación Sexual a cambio de hacer cargo al evangelismo de la distribución de recursos entre los más pobres.

Recientemente, el lobby anti-derechos se ganó una contradictoria declaración del ministro de Educación nacional, Alejandro Finocchiaro, en Facebook. “Consideramos que esta ley no necesita ser modificada sino terminar su implementación efectiva en todo el territorio nacional”, escribió. Lo expresado por el funcionario quiso mostrarse como decisión consensuada en la alianza gobernante, sin embargo varios diputados de la misma fuerza no estaban enterados.

 

Por qué actualizar la ley

“En Argentina no hay datos oficiales sobre abortos, pero se calcula que hay entre 450 mil y 500 mil al año”, dice Mariela Belsky de Amnistía Internacional Argentina. En un país donde miles de niñas preadolescentes quedan embarazadas por año, algunos sectores prefieren que la educación sexual no se ejecute plenamente.

La Educación Sexual Integral es un derecho de niños, niñas, niñes, adolescentes y jóvenes y una obligación del Estado establecida por la Ley Nacional 26.150 desde 2006. No obstante, no se ha logrado hacerla cumplir. Es que al momento de implementar la norma, ni los equipos de gestión educativa ni los docentes estaban preparados para asumir la tarea. Entonces, el Ministerio de Educación creó el Programa de Educación Sexual Integral para trabajar en la implementación. Sin embargo, persistían fuertes resistencias al interior del país por lo que, desde su sanción a la fecha, sólo se alcanzó que diez de las veinticuatro provincias que componen la Nación aceptaran la ESI. Cuatro fueron las que adhirieron, mientras que seis sancionaron sus propias leyes sobre el tema.

Para revertirlo, surgió el plan de modificar la Ley de Educación Sexual Integral con el objetivo de garantizar su cabal implementación en todo el territorio nacional. Así fue que el 6 de septiembre se votó con amplia mayoría el dictamen en las comisiones de Educación y Familia, Mujer, Niñez y Adolescencia en la Cámara de Diputados de la Nación, mientras que en la provincia de Buenos Aires el proyecto ya cuenta con media sanción de Diputados desde el 6 de junio.

 

¿Qué se reforma?

El proyecto de actualización de la Ley 26.150 de Educación Sexual Integral y del Programa Nacional de Educación Sexual Integral consiste en las siguientes reformas sustanciales: se transforma el Artículo 5, suprimiendo cualquier variación en su aplicación por razones de “ideario institucional”; en el Artículo 1 se agregó la perspectiva laica y científica en la definición de “integralidad”; y la principal reforma consiste en establecer como de orden público y no de adhesión a la Ley 26.150, lo que implica su aplicación inevitable en las provincias y su garantía de obligatoriedad.

Otro cambio importante es que se incluya la enseñanza en esta materia en todos los niveles educativos, no sólo de manera transversal sino con espacios curriculares específicos.

Por último, en el artículo 2 se incluye expresamente la relación entre la Ley 26.150 y normas sancionadas con posterioridad: la Ley de Identidad de Género (26.743), y de Matrimonio Igualitario (26.618)

 

La ofensiva del oscurantismo

Ya desde las sesiones de las comisiones parlamentarias donde se aprobó el dictamen se entonaron cantitos junto a oraciones e insultos. Pocos días después, un grupo de unas cincuenta personas que mostraban una larga bandera argentina y pañuelos celestes, se manifestaron frente a la Casa de la Provincia de Buenos Aires bajo el lema “No se metan con nuestros niños”.

Luego apareció la campaña nacional del Consejo Pastoral de Córdoba con la consigna “Con mis hijos no te metas”, financiada con un aporte de más de 100.000 pesos. Simultáneamente, en las redes empezaron a circular videos que malversan el contenido de la norma, con el mismo modus operandi que cuando se debatía el aborto legal.

No podía faltar la ONG Portal de Belén entre las organizaciones reaccionarias que pretenden intervenir en la Mesa de trabajo de implementación de la ESI. Portal de Belén es la misma que interpuso un amparo para que en las salitas de primeros auxilios barriales no se pudiera realizar el aborto terapéutico no punible (ILE).

En la provincia de Buenos Aires, el proyecto presentado por el diputado del Frente de Izquierda Guillermo Kane obtuvo la media sanción en la Cámara baja el 7 de junio. Allí se establece la actualización de la ESI vigente en la provincia con el fin de garantizar su implementación. Hace falta que Senadores le dé pronto tratamiento para que llegue a ser ley. Sin embargo, según fuentes cercanas, la gobernadora Vidal estaría accionando para impedir que se trate en la Cámara alta. Según relató el pastor Sennewald en el audio divulgado por un portal platense, Vidal se comprometió a frenar su avance en el Senado bonaerense. “Ella es diferente porque automáticamente dijo que ya mismo lo paró y se comprometió a que esto no va a avanzar”, aseguró el religioso sobre la mandataria.

 

Los niños son sujetos de derecho

Según la Campaña por el Aborto Legal Seguro y Gratuito, el desafío de la educación sexual sólo puede ser asumido por el Estado. “La opción es, o la pedagogía del silencio que educa en el ocultamiento y en la represión, o impulsar una política pública de educación sexual integral”, afirman desde la organización.

Una de las objeciones más divulgadas por los sectores retrógrados consiste en sembrar dudas sobre para qué impartir educación sexual integral en el nivel inicial. Sin embargo, el texto de la ley detalla los objetivos de educar en el jardín de infantes y responde el cuestionamiento: la plena implementación de la ESI limita el poder de los adultos sobre los cuerpos de los niños.

Su principal enseñanza en el nivel inicial es el autoconocimiento y expresión de sentimientos y emociones. El aprendizaje de las partes del cuerpo humano y de las palabras adecuadas para nombrarlas. El decir “no” cuando un contacto físico con otra persona incomoda, confunde o molesta y el pedir ayuda. Mientras tanto, los argumentos que sostienen desde el “No se metan con mis hijos” y “La educación sexual se hace en casa” obvian las cifras de los abusos que se dan en el ámbito intrafamiliar y en los colegios e institutos religiosos.

Otro contenido que resulta inadmisible a quienes se oponen es que se imparta desde el jardín el respeto por las diversas formas de organización familiar. “¡La sexualidad no es un constructo social!”, rugía el hombre que irrumpió en la escuela pública platense. Y es que los detractores de la ESI también denostan el enfoque científico y la perspectiva de género en los que se enmarca la norma. “Se nace hombre o se nace mujer”, repiten en sus marchas, desde la óptica del binarismo y la intolerancia.

Por su parte, el gremio de docentes Ademys instó a sus afiliados en un comunicado: “Es importante no cerrar el diálogo con las familias y explicar pacientemente algunas cosas. No se trata de pedir perdón ni permiso, sino de explicar pacientemente y evacuar dudas o miedos que las familias puedan tener ya que hay muchas falacias en los argumentos que circulan sobre el tema”.

Ilustración: Campaña de Ademys sobre ESI

en octubre

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