Redacción Canal Abierto | Con el argumento de “proyectar nuestra Argentina a treinta años” y la idea fuerza de “Argentina está mejor parada que en 2015”, Macri abrió la temporada de sesiones del Congreso.

En tono por momentos desafiante, recorrió sus tres años de mandato evitando ahondar en las penurias sociales y laborales que genera el plan económico de su gobierno.

Enfocado en cuestionar el pasado malo y predecir un futuro bueno -sin pronunciar argumentos políticos o económicos que sustenten el pronóstico alentador-, se aventuró a asegurar que “si no hubiésemos tomado las medidas que tomamos, la economía hubiera colapsado” e, inexplicablemente, lazó: “En los primeros dos años y medios creció la economía y bajó la inflación.”

Un recorrido por los conceptos salientes del discurso incluye la aceptación de que “la pobreza cero es un horizonte” aún lejano: “Mejor no significa que ya estamos donde queremos estar, si no que salimos del pantano donde estábamos”, agregó.

Negando la orgía de despidos, cierre de fábricas, caída de salarios, y aumento bestial del costo de vida, que desató su llegada a la Casa Rosada, el mandatario aseguró que “aumentaron la inversión, las exportaciones, bajó la pobreza y creamos 700.000 puestos de trabajo”, ante el irónico aplauso de las bancadas de la oposición.

Pareciendo incluirse entre los afectados por el ajuste, dijo Macri: “Yo estoy peor que hace unos años, todo me cuesta más. Pero lo que estamos logrando es enorme, porque estamos haciendo crujir estructuras viejas y oxidadas, estructuras muy arraigadas que seguían beneficiando a los de siempre”.

Hay 2019

Además del poco original auto balance de gestión, Macri lanzó lo que, sin dudas, serán dos de los pilares de la campaña hacia octubre: Un desembolso de dinero en la contención de la conflictividad social (“Hemos decidido aumentar este mes un 46 por ciento la Asignación Universal por Hijo”), de manera de seguir evitando medidas a favor de los trabajadores y los sectores más golpeados; y la insistida criminalización de la pobreza y la niñez (“Necesitamos que se apruebe el proyecto del régimen penal juvenil”) para bajar la edad de punibilidad. Además volvió sobre la pesada herencia y justificó indirectamente los tarifazos (“Nos hicieron creer que la energía no valía nada y entonces nadie la cuidaba)”

“Tienen razón en recordarme que el año pasado dije que lo peor ya pasó”, admitió Macri, pero balanceó su análisis asegurando que “se está acabando la impunidad y en ese sentido estamos mejor que antes”. La plaza vacía. La ciudad militarizada y vallada. El país ante una encrucijada.

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