Por Sebastián Moyano | Cirujanos operando con la luz de celulares, médicos y enfermeros efectuando manualmente reanimación cardiopulmonar por falta de generadores en condiciones para resistir los cortes de luz, los derrumbes de mampostería en escuelas, el sistema judicial colapsado por falta de personal y edificios para contener la creciente demanda en todos los niveles, o la muerte de trabajadores de la educación como Sandra y Rubén.

Frente a sucesos de suma gravedad y alto impacto en la opinión pública, las únicas respuestas que ofrece la gobernadora María Eugenia Vidal son Spots de campaña que exhiben una mirada muy distinta a la realidad de la inmensa mayoría de las dependencias del estado.

Durante la última semana se conoció una producción audiovisual del Bloque Sindical Educativo donde evidencia el incumplimiento del compromiso de la gobernadora de construir 3000 jardines. Rápido de reflejos, desde el municipio platense difundió un video donde se muestra a Julio Garro comiendo lo mismo que las trabajadoras sirven a niñas y niños del jardín 984. En él, Celeste -directora de la institución- comenta su impresión sobre el Servicio Alimentario Escolar (SAE) que –según las imágenes- pareciera de excelencia. Sin embargo, se trata de un oasis dentro del sistema educativo: lo que abunda no son justamente esos menúes, sino lo que compartimos en la imagen a continuación:

La escena siempre incluye voces de trabajadoras y trabajadores, unas veces reales, y otras con actores y extras, como sucediera en el Jardín 986 de Los Hornos Los Hornos y el Colegio Secundario número 45 de Altos de San Lorenzo. Indignados al ver el spot proselititsta, desde la comunidad educativa denunciaron: “el spot es mentiroso, presenta una realidad muy diferente a aquella que vivimos cotidianamente quienes trabajamos en la escuela pública. La nuestra es una escuela secundaria, no es una primaria como muestra el video, los alumnos no concurren con guardapolvo ni tienen la edad de los chicos que se ven allí. El edificio de nuestra escuela fue usado para montar una escuela que no es la nuestra, una escuela primaria ficticia con chicos con guardapolvos impecables y mochilas nuevas que nada se parecen a los guardapolvos y mochilas de los niños que concurren a la escuela primaria que se encuentra a pocas cuadras en el mismo barrio, un barrio altamente vulnerable y con muchas necesidades sin resolver”.

“La filmación del spot se realizó durante el receso escolar, en el marco de la Escuela Abierta de Verano que desde hace tres años funciona en nuestro edificio, y para ella se utilizó a los niños del barrio que asisten a la misma. En ese marco llegó muy temprano un equipo de filmación que, al igual que en el caso de Los Hornos, incluyó extras y un abundante catering para la gente del equipo pero nada para los chicos, y que no sólo disfrazó a los chicos sino que también pretendió quitar de las paredes las producciones que hacemos con los alumnos durante el año para que todo se adapte mejor a lo que ellos querían mostrar”, agregaron. “Nuestra realidad durante el año es la escuela que se inunda cuando llueve, las paredes con humedad, la falta de aulas al punto de tener que usar el laboratorio u otros espacios para las clases cotidianas, los días sin clases por pérdidas de gas, los ventiladores o estufas que no funcionan, la escuela que lucha para que no nos cierren cursos, sólo por mencionar algunas cosas. Somos los docentes, los directivos y los auxiliares los que durante todo el año sostenemos la escuela a pesar de todas estas condiciones”.

Dime lo que ostentas, y te diré de qué careces

Esta semana la Asociación Sindical de Profesionales de la Salud (CICOP) volvió a denunciar lo que debería ser considerado como una catástrofe para la gestión, si no fuera por el blindaje mediático de la gobernadora y sus ministros con el millonario presupuesto que se destina para esos fines: el presupuesto más bajo para la salud pública en toda la historia en la Provincia.

La quita de recursos se traduce en falta de personal, insumos, cierre de salas. Si el escenario en los hospitales provinciales es de posguerra, ¿cómo estarán entonces los centros de atención primaria? Absolutamente librados a la buena de Dios, sin personal para guardias, con vecinas y vecinos desbordados que descargan su furia con quienes también son víctimas del sistema, los trabajadores. Para colmo, y como si no tuvieran ya suficientes problemas, los profesionales de la salud observan cómo comienzan a acercarse a los hospitales personas para pedir comida, tal cual denunciara días atrás una delegada de CICOP en el Hospital Larraín, en Berisso.

A todo esto, desde la gobernación difundieron sendos spots donde se insiste en reivindicar el servicio del SAME, y el arreglo en la fachada de alguna que otra guardia. Sin embargo, la realidad es que, en el mismo período en que se publicaron dichas campañas, se produjo un apagón y fallas de generadores en el Hospital Evita de Lanús, situación de crisis terminal en los Hospitales José Ingenieros y Alejandro Korn de Melchor Romero, como así también el Hospital Oñativia de Rafael Calzada.

 

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