Por Violeta Moraga* | Este martes los trabajadores de las 49 emisoras de Radio Nacional inician un paro de 24 horas para repudiar el vaciamiento en los medios públicos y denunciar una vez más la precaria situación en la que se están desempeñando, con salarios a la baja en el marco de una crisis económica asfixiante.  La situación es un espejo más del avance sobre áreas estratégicas del Estado.

“Tendríamos que abrir a fin de mes la paritaria de este año, sin embargo todavía está pendiente la del 2018”, dice Carlos Saglul, trabajador de radio nacional y Secretario Adjunto del Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA). Y asevera: “Queremos destacar que esto se enmarca en algo más importante que es un plan de vaciamiento de Radio Nacional en conjunto con el vaciamiento de los medios públicos”.

Las políticas del actual gobierno golpean fuertemente a un sector que vio devaluado su sueldo en más del 60%. “Te van bajando el sueldo, las condiciones de trabajo y a la vez te ofrecen retiros voluntarios. Es un despido encubierto. Tenemos contabilizados 270 compañeros que se han ido. El plan es el mismo que se está llevando adelante en todos los medios públicos, como Canal 7 y Telam.  El objetivo directamente es silenciarnos o llevarnos al mínimo exponente”, agrega.

Actualmente, diversas emisoras en el interior del país por cuestiones técnicas o falta de personal no pueden trasmitir, lo cual ha destruido las corresponsalías. Muchas radios, incluso, el fin de semana cierran la programación local como si se tratara de un almacén. “Es una devastación absoluta, el objetivo es el de todos los gobiernos neoliberales: destruir los medios públicos. Recordaba hace unos días el aniversario de la creación de la Agencia Télam, antecedente de la cubana Prensa Latina. Si uno ve los considerandos, cuando Perón la crea lo hace para frenar los monopolios informativos ingleses y norteamericanos. Es decir, hay una función social de los medios públicos, de defender el derecho humano de la información, pero también hay un rol que tiene que ver con la soberanía”.

El paro es convocado por la Mesa Nacional de Trabajadores de Prensa, integrada por las federaciones y sindicatos de prensa de todo el país. “Los periodistas no nos podemos dividir por ciudad o por zona, tenemos que tener una coordinación de la lucha a nivel nacional mas allá de las diferencias secundarias. Es la única manera de revertir esta situación que nos ha llevado a la mayor cantidad de despidos en la historia –al menos 3 mil- durante el gobierno”, dice Saglul.

“El plan es el mismo que se está llevando adelante en todos los medios públicos, como Canal 7 y Telam.  El objetivo directamente es silenciarnos o llevarnos al mínimo exponente”

 

Congelamiento de los salarios

Por su parte, Pablo Vázquez, productor general y periodístico en Radio Nacional y delegado de contratados y contratadas eventuales del país, explica la difícil situación que atraviesan los trabajadores contratados, que son 200, en el actual contexto de máxima precarización laboral. En este sentido, señala diferentes tipos de contratos con los cuales se está trabajando, como los artísticos o monotributistas -trabajadores que están hace años facturando a la radio como si fuesen un proveedor más, desconociéndoseles la relación laboral- o los eventuales: modalidad que empezó en febrero de 2015 y que supone un tiempo determinado y una función específica. “En términos legales los eventuales ya deberíamos ser considerados trabajadores de planta, algo que claramente esta administración se niega a reconocer. Ahora se amparan en un decreto presidencial que prohíbe el pase a planta de todos trabajadores en dependencias del Estado Nacional. Hoy los eventuales no están bajo convenio, no hay nadie que regule, son contrataciones en el marco de una legalidad increíble sostenidas por el Estado, con una gestión que vino con un delantal blanco de la pureza a ordenar las cuentas, y no solo no las ordenó sino que las empeoró”.

En cuanto a los sueldos, la última vez que se negociaron paritarias con un aumento real fue en el 2017, ya que la del 2018 inició en mayo y sigue vigente hasta el 30 de abril. “Hasta hora los trabajadores de Radio Nacional en 14 meses, con una inflación del 60%, solo percibimos un 15% de aumento sin retroactividad.  Allá por los noventa, los sueldos eran tan bajos que no convenía ni siquiera ir a trabajar, vamos camino a eso”, dice Vázquez.

De esta manera, el congelamiento de los salarios se torna en otro engranaje del vaciamiento, ya es muy difícil sostener el trabajo. “Paralelamente abren los retiros voluntarios: es una invitación a irse, sacando cada vez más profesionales de los medios públicos y generando menos posibilidades de producir”.

Vázquez también recuerda el importante recorte en contenidos. “Radio nacional tiene 49 emisoras, cada una con una AM y una FM. Lo que hicieron desde que inició esta gestión es sobre cada FM enviar la señal de AM 870 de Buenos Aires, por lo cual en cada localidad hay una radio menos que produce contenidos propios y locales. Cualquier persona en Chaco, Corrientes, Mendoza o Ushuaia sabe que en la autopista Ricchieri hubo un choque, que el subte está con demoras o en Corrientes y Callao hay un bache, algo irrelevante para la utilidad del servicio que debe ser radio nacional”.

Es así que este martes, una vez más serán los trabajadores y trabajadoras los que saldrán a defender una de las áreas estratégicas del Estado Nacional.

 

*Publicado en Colectivo Al Margen

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