Redacción Canal Abierto | La avanzada del gobierno Javier Milei sobre los trabajadores no sólo moldea a un bloque empresario afín al oficialismo. También al espacio opositor, el sindicalismo combativo y a los gobernadores opositores. El reflejo más claro de este proceso es la reunión que mantuvieron este lunes en La Plata el bonaerense Axel Kicillof y las conducciones nacionales de las dos CTA.
El eje central del encuentro celebrado en la casa de gobierno bonaerense fue el proyecto de reforma laboral que impulsa la administración de Javier Milei, que se espera el Congreso comience a debatir en la primera quincena de febrero.
Como viene ocurriendo desde que se difundió su contenido, las organizaciones sindicales caracterizaron la iniciativa como “un cambio estructural de enorme gravedad en perjuicio de la clase trabajadora, los sectores populares y las organizaciones sindicales”, y una ofensiva destinada a debilitar las herramientas de organización colectiva.
Más allá de la discusión técnica, la reunión implicó una etapa de articulación política entre los dirigentes sindicales y el mandatario provincial de cara a la “construcción de alternativas” políticas.
El titular de la CTA Autónoma, Hugo “Cachorro” Godoy, subrayó que la reunión también expresó la necesidad de “aunar esfuerzos para seguir esclareciendo los efectos devastadores de estos proyectos”, impulsar acciones de intervención política e institucional tanto en el Congreso Nacional como en el espacio de movilización social, y avanzar en la unidad del campo popular para enfrentar lo que consideran un rumbo negativo para los trabajadores
El de ayer se inscribe en la ronda de contactos que Kicillof ha venido desarrollando con los liderazgos gremiales -incluida la CGT- para construir una estrategia amplia de rechazo a las políticas impulsadas por el Gobierno nacional.
