Redacción Canal Abierto | Fiel a su costumbre de puentear al Congreso, en el último día del año el Poder Ejecutivo a cargo de Javier Milei emitió un decreto de necesidad y urgencia que modifica integralmente la Ley de Inteligencia Nacional (25.520) para darle mayor poder a la SIDE y ampliar las facultades operativas de los organismos del área. Algo que, en la práctica, resulta más alarmante que en los papeles.
Publicado en el Boletín Oficial este viernes 2 de enero, el DNU 941/2025 establece que la Secretaría de Inteligencia del Estado –que comanda el asesor monotributista Santiago Caputo a través de Cristian Auguadra– será el órgano principal del Sistema de Inteligencia Nacional.
Pero lo más saliente es que les otorga a los agentes de inteligencia la facultad de aprehender personas en determinadas situaciones. En otras palabras: les da a los espías poder de policía.
Asimismo, crea una nueva oficina dependiente de la Jefatura de Gabinete de Manuel Adorni llamada Centro Nacional de Ciberseguridad. Este organismo tendrá la misión de “planificar, ejecutar y supervisar políticas, programas y acciones en materia de ciberseguridad destinadas a proteger el ciberespacio de interés nacional, las infraestructuras críticas de información, los activos digitales estratégicos del Estado nacional y los sistemas tecnológicos empleados en la prestación de servicios públicos esenciales y actividades del Sector Público Nacional”.
También crea la Comunidad de Inteligencia Nacional y la Comunidad Informativa Nacional, cuyo fin es compartir información entre la secretaría de inteligencia y otras áreas, y disuelve la Dirección Nacional de Inteligencia Estratégica Militar (Diniem) del Ministerio de Defensa.
Reacciones de alarma
Las reacciones ante la medida no tardaron en llegar. El diputado de Fuerza Patria y exministro de Defensa de la Nación, Jorge Taiana, alertó en su cuenta de X sobre la peligrosidad de esta medida.
“La consecuencia será un Estado policial que recortará varios derechos y perseguirá y controlará a opositores”, aseguró en su enumeración.
Y luego planteó que, con la disolución de la Diniem “subordinan la inteligencia militar al área de seguridad, dando un paso más en convertir a las Fuerzas Armadas en un auxiliar de las fuerzas de seguridad”. “Se avanza así en el objetivo de transformar las fuerzas armadas en una Guardia Nacional, como impulsan desde hace años desde el Comando Sur”, concluyó.
En la misma línea se pronunció el diputado nacional y también exministro de Defensa, Agustín Rossi, quien advirtió que el DNU “transforma a los agentes de inteligencia en ‘policía secreta’”, al habilitar la detención de personas sin orden judicial. “La SIDE se convertirá en una fuerza parapolicial”, remató.
Luego alertó: “La actual Agencia de Seguridad Nacional (ASN) pasará a ser la Agencia Nacional de Contrainteligencia. Las tareas de contrainteligencia quedan exceptuadas, entre otras cosas, de tener tareas represivas o facultades posesivas… ALERTA A LOS PERIODISTAS!”.
“Cuando hablamos de la militarización de la defensa, nos referíamos a este tipo de cosas. Este DNU fortalece la idea de una Estado represor, oscuro, con ausencia de derechos y garantías para la ciudadanía argentina. El Congreso debe rechazar este DNU. Exigimos que las modificaciones de la ley de inteligencia se hagan mediante una ley”, resumió.
Desde la Coalición Cívica también manifestaron alarma. En diálogo con Radio con vos, el presidente de la Coalición Cívica-ARI, Maximiliano Ferraro, anticipó que el espacio que integra como diputado junto a Provincias Unidas y Encuentro Federal rechazan el DNU y también exigirán que una reforma de esta profundidad pase por el Congreso.
