Redacción Canal Abierto | El 30 de diciembre pasado, un grupo de docentes del Departamento de Diseño, Comunicación e Innovación Tecnológica de la Universidad Nacional Raúl Scalabrini Ortiz (UNSO), de San Isidro, recibieron una llamada telefónica. Y así se enteraron de que estaban despedidos.
La llamada provino de la directora del Departamento, Florencia Pacheco, y no fue aleatoria: los cesanteados también son quienes estaban intentando organizarse sindicalmente.
“Somos 11 docentes despedidos y dos coordinadores de las carreras, en las que estamos nosotros desde su comienzo, hace cinco años. Somos los que armamos estas tecnicaturas en la Universidad”, explica Marcelo Goyeneche, realizador y docente en la carrera de Edición Audiovisual, una de las dos que fueron vaciadas, junto con Sonido Audiovisual.
“Fue la manera más cruel y más perversa de enterarte de que te echan, en fin de año. Eligieron estas fechas para que no se visibilice esto”, afirma en diálogo con Canal Abierto.
“No quieren docentes críticos”
Según explicaron los educadores en un comunicado, Pacheco fundamentó la decisión únicamente “en la voluntad de formar su propio equipo de trabajo”.
“Lejos de responder a criterios académicos, pedagógicos o institucionales, esta medida expresa una concepción personalista y arbitraria del ejercicio de la función pública —relatan— La inexistencia de notificación formal y la liviandad de los argumentos esgrimidos revelan, además, el preocupante vacío jurídico en el que la UNOS parece gestionar sus decisiones, desconociendo los principios elementales del Estatuto Docente Universitario, la Ley de Educación Superior y las garantías constitucionales que rigen el empleo público”.
Por su parte, Goyeneche asegura: “Es una persecución gremial. Echan a los docentes de un Departamento que estaba queriendo sindicalizarse. Hay formado un sindicato, ADUNSO, que todavía no está regularizado, pero algunos estamos afiliados y estábamos insistiendo con organizarlo. Eso no les ha gustado, claramente, por eso no han echado”.
Y agrega: “No quieren docentes críticos. No quieren docentes que lleven la coyuntura tremenda de este momento, de la crisis universitaria y del país en general, a las aulas. Somos docentes comprometidos con las materias que damos pero además creemos que debemos debatir con los alumnos momentos tan difíciles como los que vive la universidad pública, y se ve que eso les molesta”.
Por otra parte, los profesores plantearon que con estos despidos está en riesgo no sólo la continuidad de las carreras “sino la calidad del proyecto educativo construido colectivamente durante años”.
“Cátedras completas, correspondientes a materias específicas y técnicas, han sido desmanteladas, afectando directamente la formación de las y los estudiantes”, detallan, lo que juzgan “irresponsable” y “profundamente contradictorio con cualquier proyecto serio de universidad pública”.
Para revertir esta medida, están juntando firmas, convocando a la comunidad educativa a repudiar los despidos, y reclamando a las autoridades de la UNSO —encabezadas por la rectora, Adriana López— y del sindicato —representado por su secretario general, Javier Argolo— su pronunciamiento y respaldo.
