Redacción Canal Abierto | Del 25 de febrero al 1 de marzo se realizará la segunda edición del Festival Internacional de Cine Sobre Diversidades y Género (FIDiG Cine), en el En el Centro Cultural de la Cooperación (Avenida Corrientes 1543, CABA), una propuesta que vuelve a ocupar un lugar propio en el calendario cultural argentino en un contexto marcado por la fragilidad de las políticas públicas hacia el cine independiente y las expresiones culturales vinculadas a la diversidad. Lejos de pensarse solo como una muestra de películas, el festival se afirma como un espacio de exhibición, debate y circulación de miradas que interpelan las formas dominantes de representación en el audiovisual contemporáneo.
FIDiG Cine propone un recorrido por ficciones y documentales nacionales e internacionales que abordan identidades LGBTIQ+, experiencias de género, corporalidades disidentes, feminismos y nuevas masculinidades. En esa selección hay una decisión curatorial clara: poner en primer plano relatos que suelen quedar relegados de los circuitos comerciales.
“Este festival tiene como objetivo principal fomentar la reflexión, el diálogo y la sensibilización en torno a las temáticas de diversidad y género a través del cine. El festival contará con proyecciones de películas, actividades educativas, paneles de discusión y eventos especiales, con la participación de cineastas, activistas y expertos en el tema de diferentes partes del mundo”, explican los organizadores.
La apertura del festival estará a cargo de #300Cartas, dirigida por Lucas Santa Ana (Un puto inolvidable, la película sobre Carlos Jauregui), una film que llega a la pantalla local tras un extenso recorrido por festivales internacionales como Frameline (San Francisco), FIRE!! (Barcelona), Mix México —donde obtuvo el premio del público— y Lovers LGBT Film Festival (Turín), entre otros. El film narra la historia de Jero y Tom, una pareja que construye hacia afuera una imagen de armonía sostenida en la exposición constante en redes sociales. Cuando Tom desaparece sin explicaciones y deja como único rastro una caja con escritos, el relato se despliega como una reconstrucción íntima del vínculo, atravesada por silencios, asimetrías y zonas de conflicto que tensionan la idea de amor idealizado.
En esta edición, Brasil será el país invitado, con una sección especial dedicada al cine queer contemporáneo de ese país y el estreno nacional de cuatro largometrajes inéditos en Argentina. La decisión no es casual: se trata de una de las cinematografías más prolíficas de la región en términos de diversidad y exploración de nuevas narrativas, incluso en contextos políticos adversos.
El festival también contará con la proyección de Three Kilometers to the End of the World, del director rumano Emanuel Pârvu, presentada en la Competencia Oficial del Festival de Cannes. La película sigue a Adi, un adolescente de 17 años que pasa el verano en su pueblo natal en el Delta del Danubio. Tras una agresión, la aparente calma del entorno se resquebraja y deja al descubierto los mecanismos de control social, violencia y exclusión que atraviesan a la comunidad.
Además de las proyecciones, FIDiG Cine incluirá una competencia internacional de cortometrajes y actividades especiales orientadas al intercambio entre realizadores, público y diferentes actores del campo cultural. Esa dimensión colectiva es uno de los ejes del festival: pensar el cine no solo como consumo, sino como una práctica cultural con impacto social, capaz de abrir preguntas y generar diálogo.
En un escenario atravesado por recortes presupuestarios y redefiniciones en las políticas culturales, la realización de FIDiG Cine adquiere una relevancia particular. La persistencia del festival funciona como un gesto político que insiste en la necesidad de sostener espacios de visibilización para producciones que amplían el mapa de miradas y disputan sentidos en el presente.
Con esta segunda edición, FIDiG Cine consolida una propuesta que entiende al audiovisual como una herramienta de reflexión colectiva y reafirma su compromiso con la pluralidad de voces, en un momento en el que defender la diversidad cultural implica, también, defender la posibilidad misma de imaginar otros futuros.
Más información en fidigcine.com
