Redacción Canal Abierto | En vísperas del aniversario de la gran movilización antifascista con la que distintos colectivos repudiaron los dichos homofóbicos del presidente Javier Milei en su exposición del año pasado ante el Foro Económico Mundial de Davos, la Diáspora Africana de la Argentina (DIAFAR) realizará un festival Aniracista y Antifascista.
La convocatoria es para este sábado 31 desde las 14 en el C Art Media (Corrientes 6271, CABA). A lo largo de la jornada, habrá distintas actividades como rondas de diálogos, presentaciones de libros, espacios para infancias y música en vivo a cargo de Mala Fama, Las Manos de Filipi, Dandára, Palo, Acus, Afrosound Choir y DJ Tao. Si bien la entrada es gratuita, requiere de una reserva en el sitio Passline, debido a la limitación espacial que presenta un lugar cerrado.
DIAFAR es una organización integrada por descendientes de la población negra esclavizada y nacida fuera de Africa que hace más de 15 años trabajan para visibilizar la historia y actualidad de la afrodescendencia argentina y combatir el racismo en todas sus formas. En función de esto han presentado desde proyectos de ley hasta una serie animada que busca fomentar la perspectiva antirracista en las infancias.
Federico Pita es presidente de DIAFAR y, en diálogo con Canal Abierto, contó que “a un año de esa fecha, organizamos este festival para generar un espacio y tratar de transformar esa bronca en encuentro, en juntarse, poder seguir pensando y poder seguir organizándonos. Entonces, con distintos actores del campo antifascista y anti antirracista, nos juntamos en este festival para generar debate, diálogo y una acción política que sigue motivando la lucha y la organización”.
Pita es politólogo y editor de NEGRX, el segmento antirracista de Página/12, y reflexionó que el recrudecimiento del racismo y los discursos de odio no surgen a partir de líderes como Milei o Donald Trump. “Argentina detenta como en pocos países del mundo lo que se conoce como racismo institucional. Las formas institucionales que adopta el fascismo sistémico en Argentina están en su Constitución Nacional, en el artículo 25 de la Constitución, tiene plasmado que el gobierno federal fomentará la inmigración europea”, explicó.
Y observó que “eso es algo que no está en otra Constitución del planeta. Y ese es un sesgo racista y supremacista. Bueno, eso conforma el gran mito de la argentinitud, que es que somos un país blanco. A partir de ahí, todas las consecuencias que se derivan de esa retórica”.
“Es verdad que a partir de la mitad del siglo XX, con el paradigma de los derechos humanos de Naciones Unidas, hubo un interregno vinculado a lo que se conoce como corrección política, ciertos tintes o ideas de progreso en determinadas situaciones. Pero la verdad es que todo eso acaba de explotar en el mundo con el avance de las ultraderechas. Esta incorrección política no busca avanzar ya hacia un pasado racista, sino que lo hace con el desenfreno propio de las nuevas tecnologías”, agregó Pita.
Y alertó que “el esquema al que nosotros nos estamos enfrentando ya no es el retorno a las plantaciones de algodón, porque la máquina cosechadora de algodón ya existe. Sumado al contexto de las armas nucleares y la inteligencia artificial, vamos a un mundo donde en definitiva lo que no encaja, sobra. Vamos hacia un enfrentamiento de exterminio. Ese es el contexto. Y en esa línea, el gobierno de Javier Milei viene a recrudecer ese racismo constante, cotidiano y latente en nuestra sociedad”.
El activista recordó “el desmantelamiento de todas las políticas públicas que atendían las cuestiones de lucha contra el racismo, la discriminación, la xenofobia, el desmantelamiento del INADI, del INAI, el Ministerio de la Mujer y tantos otros espacios”.
Pero también observó que este tipo de avances no se dan sin despertar a su contrapartida. Así como las bravuconadas de Milei en Davos tuvieron su respuesta en la movilización del 1F, el avance de Trump con la ICE encuentra la pared de la resistencia popular, que ha llegado hasta el resurgimiento de los Panteras Negras.
“Me parece que estamos ante una oportunidad política. La deuda que tiene la política o el análisis de la cuestión común, de la cosa pública en relación a la lectura del clivaje de las tensiones en la región del día, me parece que hoy llegó a un punto en el que resulta ineludible tocarlo”, dijo Pita.
“Nosotros recibimos el año nuevo con el asesinato de dos hombres racializados en Constitución y en Lugano y la realidad es que no eso paró ninguna rotativa. ¿Y por qué? Porque hay cuerpos que son descartables y hay otros cuerpos que son llorables. Pero me parece que el desparpajo de las ultraderechas está marcando el pulso de lo que siempre fue la agenda de poder”, agregó.
Pero advirtió que “el problema es que lo que hay como propuesta para confrontar con esa derecha subestima la centralidad que tiene el racismo en la agenda del poder. Y, si siguen en esa línea, el problema es que le van a seguir errando a los diagnósticos. No es que Milei o Donald Trump aparecieron como un rayo en un cielo diáfano. La realidad es que la corrección política es la que nos trajo hasta acá”.
“Entonces, me parece que ahí estamos ante una oportunidad histórica de entender la centralidad de la mayoría racializada. El pueblo racializado de América Latina en general y la Argentina en particular tienen que recuperar centralidad en el protagonismo de lo que es la cosa pública o de la política. Los momentos de mayores avances en acceso a derecho o mejoría en las condiciones materiales de existencia del pueblo argentino siempre tuvieron negros al frente, protagonizando los cambios sociales”, adujo.
Y concluyó: “acá lo que termina por crujir no se trata ya de un gobierno, sino que lo que termina por entrar en colisión es el propio sistema democrático. Lo vimos en las últimas elecciones legislativas, en las que participó a duras penas un poco más del 60% del padrón. Y en los sectores populares esa estadística está está ya hacia abajo. Entonces, la clave lo que no tengo que preguntar acá es lo que pedí es el sistema democrático.
