Redacción Canal Abierto | Presentada como una respuesta “contundente” frente a la inseguridad, la reforma de la Ley Penal Juvenil que impulsa la gestión de Javier Milei apunta a ampliar el poder punitivo del Estado sobre niños y adolescentes, sin aportar soluciones reales a los problemas sociales que dice combatir.
En este contexto, la abogada y referente en derechos humanos Claudia Cesaroni se convirtió en una de las voces más críticas del proyecto oficial y, al mismo tiempo, en blanco de ataques y amenazas por parte de la patota digital oficialista.
“Es la única ofrenda de un Gobierno sin méritos en salario, educación o salud: atestar de niños las cárceles”
La especialista desmonta uno de los principales argumentos del oficialismo: la idea de que bajar la edad de punibilidad contribuiría a reducir el delito. “No hay ningún dato serio, en ningún país del mundo, que demuestre que castigar penalmente a chicos más chicos haga bajar la inseguridad”, afirma. Por el contrario, recuerda que los sistemas penales juveniles más duros tienden a reproducir la violencia y consolidar trayectorias de exclusión.
Cesaroni subraya que en Argentina los delitos graves cometidos por menores de 16 años representan un porcentaje ínfimo del total y que la respuesta estatal debería orientarse a garantizar derechos vulnerados, no a profundizar el castigo. “Estamos hablando de chicos que ya llegan con historias de pobreza estructural, abandono estatal, violencias múltiples. El Estado aparece tarde y mal, solo para castigar”, señala.
Finalmente, Cesaroni alerta sobre las consecuencias concretas de avanzar con la reforma: más niños privados de libertad, más cárceles hacinadas y más violencia institucional.
Entrevista: Diego Leonoff
Equipo audiovisual: Pablo Martínez Levy, Juan Alaimes y Ramiro Lorenzo
