Por Mariano Vázquez | Bajo la consigna “A 50 años del golpe de Estado, resistimos a la dictadura de ayer y al fascismo de hoy”, se realizó este domingo una jornada internacional de debate y reflexión en una colmada Sala Astor Piazzolla del Teatro Argentino Centro Provincial de las Artes de La Plata, que mostró la fuerza del movimiento sindical como eje de resistencia. La conmemoración fue organizada por la CTA-Autónoma, la CTA-T y la CGT.
El evento contó con la presencia de 73 referentes sindicales de Brasil, Chile, Uruguay, Paraguay, Bolivia, Perú, Costa Rica, Honduras, República Dominicana, Italia, Francia, Alemania, Bélgica, España, Galicia, País Vasco, Portugal y Australia. Se constituye, así como la delegación más importante en la historia del movimiento sindical argentino desde la recuperación de la democracia.
Destacó la presencia de Luc Triangle, secretario general de la Confederación Sindical Internacional (CSI), su par de la Confederación Sindical de las América (CSA), Rafael Freire y los líderes de las CTA, por la Autónoma, Hugo Godoy, y por la de Los Trabajadores, Hugo Yasky. También la palabra del Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, del referente de la Coordinadora de Centrales Sindicales del Cono Sur, Quintino Severo y del ministro de Gobierno de la provincia de Buenos Aires, Carli Bianco.
Luc Triangle agradeció: “Venir a la Argentina no es solo mostrar solidaridad, hoy la resistencia es lo que está dando forma al mundo. De 1976 a 1983 fueron los años más oscuros de la historia argentina, pero los trabajadores fueron el motor de la lucha para terminar con la dictadura militar. Lo que vemos hoy en el mundo tal vez no sea un golpe militar, pero si se trata de un golpe de multimillonarios, de la extrema derecha que atacan a la democracia, los derechos humanos, y la clase trabajadora. Los Milei, los Bolsonaros, los Trumps tienen la misma agenda que los militares en la década de 1970, y como las dictaduras, a lo que primero apuntan es los sindicatos”.
Para Rafel Freire: “Para la CSA este acto hace parte de un proceso y una estrategia que transforma memoria en herramienta política, como conmemoramos los 20 años del No al ALCA y hoy en este acto tan emotivo, que nos alimenta para resistir y lucha por la democracia y contra la extrema derecha. Somos antifascistas. Conmemorar los 50 años de no al golpe es decir que estamos con Haití, un país invisibilizado, está en Cuba, y en todos los países de América Latima para luchar contra el fascismo y apoyar a Lula en Brasil y a Petro en Colombia, que este año tiene elecciones claves”.
Hugo Godoy, quien fue preso político durante la dictadura, subrayó que “el fascismo y el imperialismo son las dos caras de la misma moneda de este sistema infame que es el capitalismo, que engendra y alimenta racismo, guerras, destrucción de la democracia; por eso es necesario que las y los trabajadores del mundo construyan estrategias comunes para terminar con el fascismo y el imperialismo y que la palabra democracia no sea una fachada”.
Añadió que “es imprescindible construir unidades desde los pueblos para que sean democracias plenas, y no lo serán mientras persista la pobreza, el hambre y que un puñado de milmillonarios quieran dominar el mundo”, y concluyó sosteniendo que “estemos juntos haciendo esta especie de vigilia previa al 24 de marzo es muy alentador y reparador”.
Mientras que Hugo Yasky valoró “esta jornada nos llena de fuerza, de convicción y de compromiso. No hacemos un ejercicio de la memoria con un afán nostálgico, lo hacemos con un profundo compromiso con este presente que estamos viviendo con personajes grotescos como Milei o Trump, que pertenecen a esta derecha recalcitrante y fascista”.
Por último, el Premio Nobel de la Paz agradeció “a los hombres y mujeres del sindicalismo internacional que nos acompañarán este 24 de marzo en esta jornada histórico” y destacó “la lucha del pueblo por vencer ante el negacionismo, el oscurantismo y los discursos de odio”.
El encuentro comenzó en la mañana con el acto de apertura resaltando la importancia de la solidaridad y el apoyo internacional para con la clase trabajadora argentina, con la bienvenida de los titulares de las dos CTA bonaerense, Oscar de Isasi, por la Autónoma, Roberto Baradel, por la de los Trabajadores, y Adolfo Aguirre, secretario de relaciones internacionales de la CTA-Autónoma. También participó Julio Alak, intendente La Plata; Estela Díaz, ministra de las Mujeres y Diversidades; y Walter Correa, ministro de Trabajo.
Continuó con el panel internacional “50 años del Plan Cóndor”, que contó con intervenciones de representantes de Argentina, Brasil, Chile, Uruguay y Paraguay, ya que las dictaduras de esos países conformaron un sistema de coordinación represiva durante las dictaduras del Cono Sur, al igual que Bolivia y Perú. Los disertantes relataron experiencias de ese plan represivo de las dictaduras del cono sur con el respaldo de Estados Unidos. Ricardo Peidro, secretario Adjunto de la CTA-Autónoma, quien en 1977 fue secuestrado junto a su esposa en el centro clandestino de detención “Club Atlético”, relató su experiencia y subrayó: “Entramos en los campos de concentración como militantes y salimos de los campos de concentración como militantes”.
Durante la tarde se desarrolló otro panel dedicado al rol del sindicalismo argentino en la resistencia a la dictadura y en la promoción de los Juicios por la Verdad, como así también la histórica Querella Argentina contra los crímenes de lesa humanidad cometidos por la dictadura. En ese marco, el fundador de la CTA, Víctor De Gennaro, rememoró el significado del 24 de marzo: “La historia está viva, no es una memoria en abstracto. Ese abrazo de la clase trabajadora, con Madres, Abuelas, y los organismos de Derechos Humanos nos permitió derrotar a la dictadura y no nos vencieron ni nos van a vencer por más motosierra y fascismo que quieran imponer”.
Durante la jornada se proyectaron dos piezas audiovisuales sobre la resistencia de la clase trabajadora durante la dictadura, como ésta atacó al movimiento sindical e intentó silenciar la voz obrera. Asimismo, se reivindicó la lucha de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo y el legado de los 30.000 detenidos-desaparecidos.
En el acto de cierre, generaron emoción los testimonios de María Adela Antokoletz, una de las 14 madres que fundaron Madres de Plaza de Mayo, y Carmen Arias, presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo.
La delegación internacional también dejó sus testimonios de apoyo al sindicalismo argentino y el reconocimiento a la resistencia obrera, de los organismos de derechos humanos, especialmente a las Madres de Plaza de Mayo, y del pueblo argentino que sentó en el banquillo de los acusados a los genocidas, juicios que aún continúan cumpliendo el legado de Memoria, Verdad y Justicia.
Recorridos por Sitios de Memoria y 24 de Marzo
El 23 de marzo la delegación internacional participará de visitas a espacios vinculados a la memoria histórica. A las 9 está prevista una recorrida por el Espacio para la Memoria ex CCD Comisaría 5ª de La Plata, que funcionó como centro clandestino de detención durante la dictadura.
Más tarde se realizará una visita a la Comisión Provincial por la Memoria (CPM), organismo dedicado a la investigación y preservación de archivos sobre violaciones a los derechos humanos.
Por la tarde, la delegación se trasladará a la ciudad de Buenos Aires, donde a las 17 tendrá lugar un conversatorio en el Salón Felipe Vallese de la sede nacional de la CGT.
Las actividades culminarán el 24 de marzo con la participación en la Marcha Nacional por el Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia, que cada año convoca a miles de personas en todo el país para recordar a las víctimas de la última dictadura militar y reafirmar el compromiso con los derechos humanos y la democracia.

